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¿A qué se refería la carta del Papa Francisco para los jóvenes?

31 mayo 2020
¿A qué se refería la carta del Papa Francisco para los jóvenes?

Cuando hablamos sobre la carta del Papa Francisco para los jóvenes, nos referimos a la misiva en la que el Santo Padre invita a los jóvenes a ser partícipes en el camino sinodal. El sínodo es precisamente  para los jóvenes, ya que la iglesia escucha sus voces y está atenta a su sensibilidad, a su fe y también de sus críticas y sus dudas. Le hace una invitación a los jóvenes para que escuchen la voz de Dios que suena en el corazón de cada con la ayuda del Espíritu Santo.

Con las palabras de Jesús los discípulos “venid y lo veréis” el Papa les aseguran a los jóvenes que también a ellos Jesús les dirige su mirada y los invita a ir hacia él. Así que en caso de que no sepas lo que dice la carta del Papa Francisco para los jóvenes, no te preocupes que en este apartado te haré un resumen.

La carta del Papa a los jóvenes

El Papa Francisco nos dice que es importante darse cuenta de que Jesús era una persona joven. Dio su vida cuando era, en los términos de hoy, un joven adulto. Esta es una hermosa línea para que todos los jóvenes puedan rezar a través de ella. Jesús, nuestro salvador, tomó carne humana y caminó entre nosotros. Creció y vivió como un joven e incluso dio su vida a la edad de 33 años, como un joven adulto.

Como personas creyentes en Cristo, estamos llamados a imitar a Jesús. Este es un llamado a la entrega total de uno mismo; no es algo que debamos esperar a responder hasta que seamos viejos, sino algo que comienza especialmente en nuestra juventud. El Papa Francisco está invitando a la juventud de hoy a vivir con ese mismo amor sacrificado. El Papa Francisco nos recuerda que ser transformados en Cristo es la fuente de la juventud de la Iglesia.

Él nos dice y nos invita a pedirle a Jesús por medio de la oración que la libere a la Iglesia de otra tentación: la de pensar que es joven porque acepta todo lo que el mundo le ofrece, pensando que se renueva porque deja de lado su mensaje y actúa como todos los demás.

La Iglesia es joven cuando se muestra capaz de volver constantemente a su fuente. Los jóvenes están llamados a ser levadura en el mundo, pero no podemos ser levadura sin antes estar llenos de Cristo.

Tenemos que recurrir repetidamente a asistir a misa, rezar diariamente, leer la Biblia y pedir la intercesión de María. Es aquí donde encontraremos la fuerza para ser siempre renovados en Cristo y ser una presencia alegre en el mundo. El Santo Padre nos dice que debemos atrevernos a ser diferentes, a apuntar a ideales distintos de los de este mundo.

Nuestra capacidad de señalar estos ideales viene de Cristo, y sólo en Jesús el corazón humano encontrará la paz, la alegría y la libertad. Al final del segundo capítulo de «Christus Vivit», el Papa Francisco ofrece una letanía de santos jóvenes. Aquí los jóvenes deberían emular y pedir la intercesión de hoy.

Estos son grandes santos para que los jóvenes y todos los cristianos se hagan amigos hoy y piden su intercesión por la juventud del mundo. Deberíamos pedirles especialmente a estos santos que nos ayuden a convertirnos en santos nosotros mismos, que nos indiquen en camino que debemos transitar.

El momento cuando se reunió con los jóvenes en Cracovia

Recordando que en Cracovia abriendo la jornada mundial de la juventud les preguntó si las cosas se pueden cambiar. Ellos exclamaron juntos a gran voz “sí” al Santo Padre. Hace una referencia de que la respuesta de los jóvenes viene de sus corazones. Un corazón que no le agrada la injusticia y no quiere doblegarse al descarte que quiere imponer la cultura. Ni tampoco desea ser indiferente como lo quiere que sea la globalización.

El Papa les indica a los jóvenes que un mundo mejor lo construyen todos, en donde también se incluyen los jóvenes, esos que tienen un corazón generoso y desean que todo sea para bien.  En la carta del Papa Francisco para los jóvenes, les encomienda que se coloquen bajo el amparo de María de Nazaret, quién era joven igual que todos, y a quien Dios eligió con su mirada amorosa para que hiciese su voluntad.