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Si escuchas esta oración, no te faltará nada durante la cuarentena del Coronavirus

19 abril 2020

En este tiempo tan difícil, si escuchas esta oración, no te faltará nada durante la cuarentena del coronavirus, todos estamos en la incertidumbre de lo que pasará el día de mañana, sobre todo porque no hay datos anteriores, sino que es un aprendizaje que estamos adquiriendo o forjando cada día que pasa. De manera que, nuestra mejor herramienta es la Fe y las plegarias.

Es cierto, muchas personas se encuentran actualmente desempleadas a raíz de esta situación, lo que a muchas familias les ha complicado el escenario, hay mucha angustia en los padres y madres del mundo, quienes son sostén de hogar. Pero, ten en cuenta la certeza de que no te faltará nada durante la cuarentena del coronavirus. En la Santa Biblia dice que cada día trae sus propias angustias. ¿Entonces por qué afanarnos por las angustias que vendrán?

Oracion para que no te falte nada en la cuarentena del Coronavirus

Esta es maravillosa, porque si escuchas esta oración, no te faltará nada durante la cuarentena del coronavirus, y además todo lo que pidas te será dado por añadidura por Dios Padre Creador. Por lo que, mantengamos intacta nuestra esperanza.

 

“Dios, Padre amado,

vengo de rodillas a implorar,

por esta situación que vivimos mundialmente.

 

Nos perturba la epidemia que azota al mundo,

que va arrancando la vida a su paso, causando mucho dolor,

es por ello que elevo esta plegaria con Fe,

implorando por la salud de todos los enfermos.

 

De esta manera, pido, además,

para que en ningún hogar nada falte,

que se mantenga el pan de cada día.

 

Padre Santo recurro a ti con angustia en mi corazón.

Ya que, muchas personas sufren en el mundo,

esta pandemia no les permite salir a trabajar,

han sido despedido o las actividades fueron paralizadas.

 

Por lo tanto, en numerosos hogares,

hay necesidad de alimentos, de medicinas,

de muchas cosas básicas.

 

Oh Dios mío, también hay lugares,

desprovistos de servicios públicos fundamentales,

donde ni siquiera tienen agua; por ellos,

es mi ruego también.

 

En noticias vemos dolorosamente como,

la pandemia se hace cruel,

ya que cobra cada día más vidas, de ancianos, niños y jóvenes.

 

  Las personas arrojando los cadáveres,

de sus seres amados; en realidad es una escena demasiado dura.

Al mismo tiempo, hay quienes los han echado al mar.

Sin duda nadie olvidará esto.

 

Pido sanidad Padre,

Por un lado, para el mundo entero,

por otro para mi amado país.

 

De la misma manera, imploro porque el dolor sea aliviado,

muchos están resistiendo a causa de esta enfermedad.

Ya que, incontables personas sufren en el mundo,

con dolor en sus pulmones, en su corazón, no pueden respirar.

 

En consecuencia, pido porque su mal se alivie,

porque el oxígeno no les falte, restaura su sangre,

además, porque se sanen pronto por tu misericordia.

 

Así como también ruego por nuestros ancianos,

adultos mayores, amados y bondadosos, llenos de sabiduría,

padres, abuelos, con quienes embiste esta pandemia,

con mayor dureza y crueldad.

 

Protégelos, sánalos, bendícelos,

 tal como lo prometiste en tus santas palabras,

ahora permite también que te conozcan y reciban.

 

De cualquier manera, nadie recurre a ti en vano,

todos recibimos tu amor infinito, tu bondadoso perdón,

en relación a nuestros pecados. Con todo esto,

también llega nuestro arrepentimiento de corazón.

 

Por eso te reconocemos, hoy más que nunca,

Como creador del cielo y de la tierra,

Ya que eres el Rey de Reyes, Dios del universo.

 

De manera que, está en tus manos Padre,

aliviar al que sufre quebranto; en este momento,

visualizo a cada enfermo por coronavirus,

y también como tú Padre estas con él.

 

En efecto, les veo acompañados,

mejorados, sanados físicamente y regocijados,

en tu amor Dios, dando luz a su alma.

 

Asimismo, mi plegaria es por las familias,

quienes pasan por momentos realmente duros,

sobre todo, por el abatido y desesperanzado,

por el que está sufriendo sin enfermedad, pero por su causa.

 

Claro que, es por quienes ven sufrir,

esos cuyos cuerpos están sanos, pero sin oportunidad,

de despedir a sus seres queridos y con el dolor de su partida. 

 

Por las familias dividas a causa de la dolencia,

donde cada quien tiene sus propias batallas,

a quienes están en casa sufren por lo que falta,

y del mismo modo quienes no están, quienes batallan por vivir.

 

Virgen María, intercede por quien,

abatido en cuerpo se encuentra,

por los que su espíritu entristece.

 

Oh Madre Santa, con todo mi corazón,

Te suplico por la madre que sufre,

del mismo modo por el padre que llora,

danos Madre mía luz en el camino.

 

Permite Dios Padre Creador que esto nos enseñe,

arrepentimiento genuino; en consecuencia, a prometer,

no volver a cometer ninguna falta,

 y cumplir con esa promesa a través del tiempo.

 

Por supuesto Padre,

eres tú a quien vemos en cada momento difícil,

en cada milagro inesperado, porque nos sostienes en la Fe,

cuando a prueba somos forjados.

 

Por lo tanto, humildemente mi ruego,

va, por ejemplo, por los padres,

que no tienen que dar a comer a sus hijos.

 

Por consiguiente, pido especialmente porque,

el pan llegue a sus mesas, que no pasen austeridad,

necesidad o hambre, porque son almas inocentes,

que no merecen sufrir por hambre Señor.

 

De esta manera, concédenos abundancia,

para el cuerpo y el alma,

de resiliencia para salir de esta adversidad.

 

Del mismo modo, permítenos ser faro en el camino,

dando un poco de luz a nuestros hermanos,

ya que debemos entender que es nuestra responsabilidad,

compartir nuestras bendiciones con el necesitado.

 

Por lo tanto, que mi corazón no se endurezca,

que mis ojos reconozcan mi capacidad para ayudar,

que mis manos estén dispuestas a ayudar.

 

Por supuesto te agradezco, por cada milagro,

porque cada vez que se materializan,

levanto mi mirada al cielo y solo puedo decir,

gracias Padre por este favor concedido.

 

De la misma manera, agradezco por la salud,

esta que conservo, aun en estos tiempos.

Sobre todo, por escuchar mis oraciones.

 

Porque calmas mi angustia, por lo visto cada vez que oro,

prometo seguir conversando Señor mío,

con una sonrisa que exprese lo maravillado que estoy,

ante tú presencia.

 

Finalmente, te ruego alejes el mal de mí,

de este camino que tienes trazado para mí,

permíteme por consecuencia el discernimiento.

 

De esta manera siempre honrare tu nombre,

tu presencia en mi vida permaneciendo en tu sendero,

agradeciendo tu bondad, ya que soy bendecido,

con la abundancia que solo proviene de ti.

 

Y aunque en mi hogar falten algunas cosas,

no me dejan ser desagradecido,

porque obras para que el pan este en mi mesa.

 

Por supuesto, nutres mi alma, cada vez que leo tus palabras,

como manantial de sabiduría.

Por eso Padre hazme salvo y sigue por favor concediéndome,

Luz, amor, fortaleza y resiliencia.

Amén. 

 

¿Esto es un castigo de Dios?

Recientemente leí algo que comparto contigo. Nuestro Padre no es castigador, todo lo que estamos viviendo es producto de las acciones que el hombre viene ejecutando. En consecuencia, nadie nos castiga, solo nos estamos haciendo responsable por la desobediencia del hombre para con Dios, producto de nuestras propias acciones. Por lo que, es buen momento para pedir perdón.

Nuestra mejor herramienta de comunicación en estos momentos de angustia, son las plegarias que elevas al cielo para pedir a Dios por intercesión del Espíritu Santo. En consecuencia, si escuchas esta oración, no te faltará nada durante la cuarentena del coronavirus, hazla con Fe para ayudar al mundo entero en este difícil momento.