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Oración de protección por un nuevo hijo ¡Bríndale salud eterna!

1 agosto 2020
Oración de protección por un nuevo hijo ¡Bríndale salud eterna!

Que maravillosa noticia es recibir a un nuevo miembro en la familia. Es motivo de celebración y festejo pues el núcleo familiar crece más y junto a la llegada de este nuevo ser. Se avecinan muchas bendiciones. La Oración de protección por un nuevo hijo ¡Bríndale salud eterna!, en una de las formas de agradecer y pedir por el cuidado del nuevo bebe que ha llegado.

Los hijos son el mejor regalo de Dios, pero también es una de las más grandes responsabilidades que debemos enfrentar. Esa vida que llega al mundo es indefensa e inocente, vulnerable a todo lo malo que le rodea. Celebremos su llegada entregándolo a las manos de Dios.

Oración por la salud eterna de un nuevo hijo

Disfruta la felicidad de tener un nuevo hijo en tu vida, es una bendición y un nuevo compromiso que puedes compartir con Dios. Para que te ayude a guiarlo y cuidarlo siempre. Eleva esta oración de protección por un nuevo hijo.

En primer lugar, Protector del Mundo

Oh Padre Santo, Dios de misericordia

y Bondad, creador del mundo,

de la tierra y de los cielos

y de todo lo que allí reposa.

 

Por ello, eres muestra de infinito amor,

pues diseñaste todo

bajo tu debida perfección.

 

Para darnos las comodidades

de hacernos felices

en este plano terrenal.

 

También, nos diste el día para trabajar

y la noche para descansar,

el frío para refrescar y el calor para cobijar,

el agua fresca de los ríos y

las tibias olas de los mares.

 

Señor además, dame la brisa fresca

que mueve los árboles

y finalmente los días secos

que florecen las espigas.

 

Entiendo bien,

que todo ha sido obra de tu creación.

y entre tantas maravillas

nos has dado el poder de

traer hijos al mundo.

 

Por eso hoy mi corazón

salta de felicidad, al mismo tiempo,

mi alma no encuentra espacio

dentro de mi pecho de lo inmensamente

feliz que se encuentra.

 

Porque me has regalado un nuevo

hijo, un pedacito de mi.

Has hecho vida y esencia misma

de tu divina gracia.

 

Así Padre,

mi espíritu de gratitud

se encuentra inmensamente enfocado

en decirte una y mil veces:

 

Gracias, Gracias, Gracias,

Gracias Dios Todopoderoso,

por lo que me das.

Gracias por un hijo sano

y también por mi.

 

Además pido ante ti misericordia,

que no paren las bendiciones

que derramas sobre mí.

 

Y que no dejen de llover tantas

cosas buenas y bonitas

que enaltecen mi existir y dejas

caer sobre esta criatura de Dios.

 

La sanidad eterna bajo tu siempre

amigo manto protector.

También permite que mi oración

sea melodía ante tus oídos.

 

Para que escuches con atención

mi ruego, que conozcas lo feliz

que me siento por el nacimiento,

de mi nuevo hijo.

 

Solo por él y por ti Dios,

entrego esta vida

en tus manos poderosas

para que la hagas parte de ti.

 

Igualmente protege en todo

momento su humanidad.

Y siempre, vigila sus pasos e

ilumina su camino.

 

Yo desde aquí sigo el ejemplo de

Jesucristo en servicio y bondad

hacia el prójimo, el de la Virgen María

como madre abnegada.

 

Y fiel amiga de nuestro Jesús,

y tu siempre ejemplar actuar

de amor infinito hacia

el mundo que me rodea.

 

Mientras tanto bríndale salud eterna

a esta nueva criatura.

para que no sufra los tomentosos

golpes de la enfermedad.

 

Que no padezca dolencia alguna,

imperfección o malformación,

accidente que afecte su integridad

física o deficiencia

de alguna parte de su cuerpo.

 

Hazlo sano y vigoroso eternamente.

Finalmente ahuyenta todo

intento de daño.

 

Toda mala intención, magia, brujería,

hechicería, y ataque del maligno.

 

Por lo tanto, librale

toda agresión de Satanás y que ponga

en peligro su vida y su espíritu.

 

Además, cúbrelo con la protección

de tu Santo Manto,

con El Espíritu Santo y la

Santísima Trinidad.

 

Finalmente, también haz a mi hijo

un hombre de buen vivir.

Haz de él, un siervo de tu gracia

y sano eternamente.

 

Amén.

Sanidad Eterna a través de la Oración

Poderosa es la oración que no tiene límites para pedir a Dios lo que deseemos. Porque es la fe y la constancia la que hace que nuestros sueños se cumplan en manos de nuestro Padre Celestial. El amor de madre no tiene comparación, es el reflejo del amor de Dios hacia nosotros sus hijos y el de la Virgen María ante Jesús de Nazaret.

Así, dedica constantemente, sin falta y con sincera devoción, a entregar en manos de Dios la vida de un hijo. Con la oración de protección por un nuevo hijo, para que lo cuide, lo proteja, lo mantenga sano y en profunda paz espiritual.