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¿Qué es oración y meditación? ¿En qué nos beneficia?

30 agosto 2020
¿Qué es oración y meditación? ¿En qué nos beneficia?

La palabra, el pensamiento y la disposición de nuestro cuerpo para beneficiarse de las buenas energías pueden encontrarse cuando conoces qué es oración y meditación.

Aprendemos que la oración es el diálogo que establecemos con Dios, para manifestarle nuestros agradecimientos, preocupaciones, miedos y ayuda en general.Se trata de un momento compartido entre una divinidad santa y la persona que clama por atención. La oración puede darse con textos conocidos o aprendidos; sin embargo, las palabras que fluyen del corazón leal de un creyente, son la mejor oración que Dios escucha.

Por otro lado, la meditación refiere a la introspección que hacemos en un momento dado sobre nuestra vida. Es mirar hacia dentro de nosotros mismos buscando respuestas a situaciones simples o complejas. Cuando se cruza oración y meditación, se crea el ambiente perfecto para incrementar la fe y la confianza en ti mismo.

Eso es así, puesto que la oración con fe pide a Dios, enfocando sus energías hacia el exterior y, la meditación se enfoca en tu fe interna, en tus fuerzas propias.

Oración y meditación

Las dos van unidas cuando se trata de resolver cualquier situación de la vida diaria.  Y se pueden realizar en absoluta soledad o en grupo, buscando siempre un propósito común.

Por eso, el fiel creyente o los fieles cristianos entienden que, en el momento de orar, se encuentran con Dios y consigo mismo, independientemente del lugar o número de personas que estén presentes.

Por esa cualidad y única forma de hablar con Dios, la realizan a diario o cada vez que ameriten comunicarse con el Padre celestial. No obstante, es importante saber que Dios no nos legó una receta para orar, pues la alabanza a él, o la comunicación verdadera se produce en el corazón de los creyentes.

Así que la oración puede estar acompañada de la meditación, pero también se ora danzando, inspirados en los cantos musicales y otras formas de hacer conexión entre Dios y nuestras vidas.

En todos estos casos, la oración nos ayuda a pedir, alabar, agradecer, interceder por alguien, y otros motivos nobles que queramos hacer con verdadero sentimiento cristiano.

La oración y la meditación más allá de la palabra silenciosa

Por norma tenemos que la oración se realiza en silencio, con nuestros pensamientos, en el cual se conectan el cerebro, la palabra silente y el corazón creyente.

Sin embargo, es nuestro cuerpo, toda nuestra entidad corpórea la que alaba a Dios; entonces, podemos orar danzando, cantando o a través del arte.

En todas estas manifestaciones está Dios con nosotros y, las expresiones devocionales son el resultado del reconocimiento de nuestras fuerzas internas, amarradas a la divinidad de Dios. Veamos entonces tres expresiones corpóreas que alaban a Dios a través de la oración y la meditación

1. La danza como expresión

Esta debe realizarse con candidez y moralidad, para que los movimientos de nuestro cuerpo, sean suaves, decorosos y que expresen alabanza, gracia, alegrías y otros sentimientos bondadosos.

La danza no es nueva en el cristianismo, ni como forma de orar a Dios. Basta con recordar que en el Libro del Génesis está escrito que la Ruah bailada sobre las aguas.

2. El canto como expresión

La voz, nos la regaló Dios para hablar de las maravillas del evangelio, por eso, al ser su creación, nos permite utilizarla para comunicarnos con él, a través del canto.

Aun cuando la oración se realiza en silencio muchas veces, podemos elevarla para hacer que sus ondas sonoras deleiten al Padre celestial. Las canciones que se convierten en oraciones, crean un ambiente de fortaleza y meditación interna que se expande hacia el exterior con la fuerza de la voz.

Podemos cantar junto con otros hermanos, porque la unión reconforta al que se siente solo, oprimido y desprotegido, por cuanto encuentra apoyo en los demás.

3. La pintura como expresión

La cultura cristiana tiene expresiones subliminales en la pintura. De allí que nuestras iglesias seas reflejo del sentimiento católico, de la vida de Cristo, la de los apóstoles y la Virgen.

Las pinturas sobre María madre Dios, de los ángeles, del paraíso, de la sagrada familia y muchos más, da cuenta de la oración y meditación a través de la pintura.