Historia de la hermosa Virgen de la Rosa Mística
Pierina Gilli, vivía en Montichiari, una pequeña ciudad al norte de Italia; era una humilde y trabajadora mujer, a la que se le atribuye haber presenciado las apariciones de la virgen. Ella manifestó que el primer evento fue en el año de 1947, cuando apareció ante ella una hermosa mujer que vestía una túnica morada, lo más impresionante eran las 3 espadas que atravesaban su pecho y como sus lágrimas caían al suelo. Semanas después cuando se encontraba ejerciendo su trabajo de enfermera la hermosa mujer volvió a aparecer ante ella. Pero esta vez, su pecho estaba adornado por tres rosas una roja, otra blanca y otra dorada. En esta ocasión Pierina le preguntó quién era ella a lo que la Virgen le respondió: “Soy la madre de Jesús y madre de todos vosotros”. Luego de una pausa, la Virgen siguió hablando y dijo: “Nuestro Señor me envió para implementar una nueva devoción mariana en todos los institutos, comunidades religiosas y en todos los sacerdotes. Yo les prometo que si me veneran de una manera especial, gozarán particularmente de mi protección. Deseo que el 13 de Julio de cada año se dedique en honor a la Rosa Mística". También le explicó el significado de las tres espadas con las que se había presentado en el pasado.
La primera significaba la pérdida culpable de la vocación sacerdotal o religiosa; la segunda representa la vida en pecado mortal de las personas consagradas a Dios; y la tercera representaba la traición de aquellas personas que al abandonar su vocación sacerdotal o religiosa, pierden también la fe y se convierten en enemigos de la iglesia.
La Virgen se le presentó una tercera vez a Pierina, esta se encontraba en la capilla del hospital, y volvió a pedir la práctica de la devoción que ella había recomendado. Hubo un 4to encuentro entre la Virgen, en esta ocasión la Virgen le expresó que ella había intercedido por nosotros cuando su hijo y nuestro señor se encontraban hastiados por las graves ofensas y pecados.
La Virgen se le apareció a Pierina en otras ocasiones. Pero la más importante fue en Fontanelli para el 1966, cuando la humilde mujer le expuso que para poder hacer su palabra. Necesitaba que la Virgen realizara un milagro, puesto que las autoridades eclesiásticas no le prestaban atención. Y fue así como la Virgen pidió una fuente donde pudieran ser bañados los enfermos para poder sanarlos y entregarles la paz que necesitan.





