Oración de esperanza para rezar en tiempo de mortalidad
Es así, te lo reafirmo, esta es una oración de esperanza para orar en tiempo de mortalidad y epidemia. Este es un sentimiento que tienes que decretar, desde el punto del positivismo, si vamos a mejorar, esto tiene que pasar, en el nombre de Dios Todo Poderoso, así será.Oh amado Padre,
En realidad, necesito tu presencia en mi vida,
atiende por favor mis ruegos y peticiones.
Con toda mi Fe vengo de rodillas a implorar,
por un mundo sano, renovado, sobre todo libre de esta pandemia.
Sin duda mi esperanza yace en ti mi Dios.
Ya que eres quien llenara de luz nuestros caminos.
Por eso es mi gozo,
porque clamare y recibiré, todo lo que pido del cielo,
ya que los Ángeles nos guardaran.
De manera que, al ver al cielo me maravillo,
de su inmensidad, de las nubes, de la majestuosidad de la creación,
aunque esté en cuarentena, no pasó desapercibida tu obra,
este es pues tu regalo a nosotros tus hijos.
Gracias Padre por tu obra,
por ese cielo que nos cobija,
por su maravillosa inmensidad.
También, aunque este en aislamiento, veo el sol,
del mismo modo la luna con su brillo para nosotros.
¿Cómo no entender que son señales de esperanza?,
igual a la que tengo para que esto pase pronto.
Señor te imploro,
líbranos de este mal,
ya que nos está robando la vida.
Permítenos seguir disfrutando de salud,
de tu hermosa creación, de tus obsequios para tus hijos.
De la misma manera imploro tu perdón,
por mis propios pecados y los del mundo.
Señor te pido por mis hijos,
por eso te imploro que te conozcan,
también que me les des salud.
Con todo mi corazón te solicito una oportunidad para ellos,
de seguir conociendo tu creación, de disfrutar el mar,
las montañas y la nieve.
Permíteles seguir viviendo en tu creación.
Por todos los niños, es mi oración,
de la misma forma para nuestros adultos mayores,
porque sean salvos en la Fe por ti.
Señor estoy contento porque habitas en mí,
en este amor que profeso para ti, para mi familia,
para el mundo entero. Por ello,
en ti yace mi expectativa de que superaremos esto.
Dios mío,
por ello te pido, ruego e imploro,
la sanidad del mundo entero.
Por supuesto que hemos aprendido mucho,
de todo esto que nos ha tocado vivir,
ya jamás entenderemos del mismo modo el mundo.
Por lo tanto, reside un nuevo nivel de conciencia en todos.
Imploramos por vida,
por sanación para los enfermos,
para que se detenga la propagación.
Con tu sangre poderosa Cristo, limpia el mundo;
en consecuencia, arranca toda aflicción,
termina con todo el sufrimiento, concédenos fortaleza.
Pues todo lo tengo en ti Señor Jesús.
Solo tu Padre Santo puedes,
romper con esta cadena de mortandad.
Por lo tanto, acudo de rodillas ante ti.
En consecuencia, te suplico que termines con esta epidemia,
cancela la existencia de este virus, obra tu milagro,
entonces cesarán los llorosos, los lamentos,
todos reconocemos que solo tú Padre puedes liberarnos.
Cancelo todo mal, toda enfermedad,
así como levantaste a quien su corazón dejo de latir,
de esa manera nos mantiene nuestra Fe.
Realmente son momentos difíciles,
donde nuestra esperanza reside en ti Dios,
reconozco que es tiempo de espiritualidad,
sobre todo, es momento de orar.
Tal como es inmenso el cielo,
Es mi Fe, la esperanza.
Asimismo, la luz del sol ilumina mi camino.
Esta oración de esperanza para orar,
en tiempo de mortalidad y epidemia, se nutre de ese amor,
de mi creencia. Por tanto, clamo con el corazón,
del mismo modo con el alma.
Es mi ruego, que el Espíritu Santo descienda,
sobre este mundo lleno de padecimiento,
para que de esta manera sea erradicada.
En consecuencia, obra Padre tu misericordia,
permite que tus Ángeles custodien al débil,
llénalos de energía, bendíceles con recuperación.
Asimismo, te pido por los que han partido.
Ya que sus almas merecen,
descanso eterno. Señor, al mismo tiempo imploro,
danos fortaleza para sobrellevar sus pérdidas.
Es una luz de esperanza la aparición de una vacuna,
Por esto te imploro ilumines con sabiduría,
a quienes estudian este virus, para que lo controlen,
y deje de esparcirse en el mundo.
A través del Espíritu Santo,
esto será así,
tal como te lo he pedido.
Además, Padre, este tiempo nos ha servido,
de meditación, para corregir lo que debemos,
para ser mejores seres humanos, padres e hijos.
Sobre aprender a tender la mano al que sufre.
Por eso Bendice a cada uno,
que tu misericordia nos toque,
no nos abandones.
Por supuesto que ahora reconocemos,
valoramos mucho más lo que tenemos,
por un lado, somos más agradecidos,
por el otro dejamos de renegar aceptando tu voluntad.
En principio, quien pasa por tempestad,
te reconoce, porque eres un faro,
en mis tinieblas, ya que guías nuestro sendero.
En consecuencia, es este mi ruego,
mi suplica por la esperanza arraigada en una Fe,
que es inquebrantable, que honra tu nombre y,
reconoce tu omnipotencia.
Virgen Santa, también pido tu intercesión,
cúbrenos con tu manto,
bendícenos con amor.
Mientras esto pase guárdanos del mal,
llénanos de tu infinita misericordia,
y que todos nos transformemos,
desde nuestro espíritu.
Gracias Padre Santo, por esta manera,
En la que me escuchas,
Por las veces que la paz inunda mi alma.
De la misma manera, agradezco tus obras,
compasivas con nosotros los seres humanos,
porque aun cuando continuamente fallamos,
nunca nos dejas de sostener.
Mi anhelo lo he guardado en mi Fe,
En mi Padre, de manera que me concederá,
Esto que aquí le pido.
Amén.

