Cómo ayudar a mis amigos con sus problemas
En esto nos basaremos para levantar una oración al Señor. Para ayudar a nuestros amigos, a tener paz y confiar en medios de sus problemas. Pediremos al Señor todopoderoso, que mande sus ángeles a acampar a sus alrededores. Cubrirlos con la poderosa sangre de Dios, librándolos del mal, de la enfermedad, angustia, dolor, odio y rencor. Solo hay una forma para que la oración sea efectiva, y es creer, para el que cree todo es posible, si puedes creer que Dios es real y que te escucha, todo lo que pidas conforme a su voluntad Él lo hará. Así que, la oración que haremos a continuación, hazla de corazón y ten fe en que Dios la va a escuchar. Que va a proteger y cuidar a tus amigos para que ya no tengan problemas.Padre todopoderoso, hoy clamo a ti por mi amigo.
Dale paz y fortaleza para afrontar las tribulaciones,
que ya no tenga más problemas.
Hazle saber que Tú siempre estas con él,
que nunca lo abandonaras,
porque aún no terminas tu propósito con él.
Cúbrelo con tu sangre,
envía ángeles a su alrededor para que hagan un vallado de
protección sobre su vida y sobre la vida de su familia.
Derrama tu Espíritu en esta hora sobre su hogar y sobre su trabajo.
Que en cualquier lugar donde mi amigo
se encuentre pueda sentir Tú presencia.
Libralos de todo mal,
todo plan que satanás haya preparado para mi amigo.
En esta hora los anulo,
lo revoco y quebranto en el poderoso nombre de Jesucristo.
Limpia su corazón del pecado, de las heridas del pasado.
Quita todo odio,
rencor y amargura que no le permita vivir una vida libre de la opresión.
Hoy declaro libertad para su alma, cuerpo y espíritu.
Toda cadena que lo mantenía atado al pecado,
declaro y profetizo que se rompen.
A partir de hoy mi amigo comienza a ver tu gloria y poder,
manifestado en su vida cada vez mayor.
Te pido Señor que tus bendiciones,
tu amor, tu gracia y perdón que sobre pasan todo problema,
lo arropen en esta hora.
Si mi amigo estaba pasando por una tormenta,
al igual que en aquel momento con tus discípulos.
Cuando le hablaste a la tormenta y la tormenta se detuvo.
Te pido que le hables hoy a mi tormenta.
y las circunstancia adversa de mis amigos para que se detengan.
Creo en tu poder, y creo en que lo harás otra vez.
Lo harás las veces que sean necesarias para librarlos de las tormentas.
Porque más que ser un Dios Juez.
Eres un Dios Padre. Un Padre que ama a sus hijos.
Eso creo y eso declaro en el nombre de Jesucristo.
Amén.

