Oración a Dios para pedir bien en el parto
En primer lugar, te agradezco mi Señor, por darme fuerzas cada día; porque esas fuerzas me permiten vencer cualquier obstáculo, que se me presentan. Oh cuán hermosa es tu creación, cuando miro los árboles, las flores y los pájaros; no puedo evitar recordar tu grandeza mi rey Eterno.Mi Señor amado, en este momento
me presento en oración
porque creo que tu poder
nadie lo iguala.
Y todo lo que existe
es creado por ti;
por lo tanto nada
está fuera de tu alcance.
Sé que tú, oh Jehová,
vas conmigo a donde quiera
que vaya igualmente con los
que también te alaban de corazón.
Oh mi Dios,
también comprendo que los
llenas todo con tu presencia
llena mi vida de ti
porque eres velas por tus hijos.
Que todo pueblo y lengua,
mi Santo rey,
te alaben de corazón.
Y por ello, la tierra sé
estremezca de alegría
a causa de la alabanza
de los hombres.
Ruego en este momento Señor,
que escuches mi oración
y atiendas a mi rogativa;
pues, solo confío en ti
para cualquier causa.
Consuela esta alma inquieta,
que necesita de tu paz verdadera;
debido a este parto que se aproxima.
Por lo tanto ruego que todo salga bien,
mi Señor amado;
y con esta certeza alegrar
mi corazón angustiado,
inmediatamente ante tu presencia.
Señor, que este alumbramiento
sea el inicio de una nueva vida en el mundo;
y seguidamente sea el alivio de todo dolor.
Se mi Dios,
que todo hijo es una gran recompensa,
para todo aquel que lo pare;
por eso, ruego que tu gracia inunde
ese momento tan importante.
Es más quita mi rey,
toda piedra de tropiezo
que quiera acabar con esta alegría
que trae un hijo al nacer.
Igualmente,
que no falte ningun implemento
o medicamento;
también, dales sabiduría a los doctores
y enfermeras que atienden los partos.
Bendícelos grandemente,
por su arduo trabajo
asimismo por su hermosa pasión
por traer vida al mundo con amor.
Que no haya complicaciones,
ten tu el control de toda la situación;
te lo pido, porque se que para
ti nada es imposible.
Por último, te doy infinitas gracias
porque siento en mi corazón
que escuchas mi ruego;
gracias mi Señor,
porque tres alivio a mis huesos.
También, por no permitir
que la angustia sé apoderada de mí.
Mi alma te alaba,
porque tú nos amas
y cada día renuevas tus misericordias.
Tu poder es capaz de renovarlo todo,
a su debido tiempo
también guardas la vida
de los que de corazón te buscan.
Oh alabado y exaltado seas mi
Rey Soberano, y corazón anhela
tu presencia en donde quiera
que me encuentre.
Por último,
te agradezco por obrar en la vida
de tus hijos por permitir que
siempre estén en victoria
ante de cualquier prueba.
Conmueve los corazones,
que no aceptan tus correcciones;
permíteles reconocer que
tú siempre tienes la razón.
Amen.

