Prosperidad en mi trabajo a través de la Oración a la Divina Providencia
Una de las formas de demostrarle respeto y amor a nuestro Redentor, es rezar con mucha devoción y amor de todo lo que necesites, hacer la Oración a la Divina Providencia para la prosperidad en mi trabajo. Con toda la seguridad te escuchará y te ayudará, porque el todopoderoso no abandona a sus hijos, tarde o temprano se manifestará.Señor Redentor Omnipotente, tú brillas en nuestras vidas
con tu luz de Amor celestial, que siempre curas a los enfermos
y alegras al triste. Que realizas una providencia justa,
sálvanos de todos los males que nos angustian.
Cuídanos y protéjanos siempre.
Bendito y alabado señor, cuya Providencia es justa en lo que haces,
te pido de todo corazón que retires de mí y mis familiares,
todo aquello que nos pueda separar de ti,
suplicamos estar siempre de tu protección celestial,
para llevar una vida bienaventurada con tu paz y amor.
Señor permíteme conocer la vida eterna,
y no nos desampares de todos los males
que nos aleje de tu gran providencia.
De igual manera, muéstranos siempre por el camino
de tu santa luz para llegar a ti y al éxito.
Retíranos de los peligros, males y enemigos,
de igual forma de las situaciones más difíciles,
sobre todo, no te alejes de nosotros, defiéndenos con tu gran poder,
Y conságranos siempre de tu santa paz mi señor.
Divino Padre y Redentor, Todopoderoso y creador de todo lo que nos rodea,
Bendito y alabado, que estas al tanto de lo que sucede a tus hijos,
Por favor abre tus manos suaves en mí y mi familia,
Llénanos de bendiciones.
Nos amparamos a tu maravillosa y divina Providencia
para asistir y ofrecer solución, de todos nuestros problemas
que no hemos podido resolver, de igual manera,
cuídanos siempre señor, y danos tu protección celestial.
Redentor de mundo, con tu divina providencia,
me inclino ante el señor para resolver mis angustias y peligros,
Tú siempre tan bondadoso y justo, nos suministras
lo que merecemos a tu divino juicio.
Asimismo nos colocamos a disposición de tu gran poder,
amor y cuidado, esperando tus grandezas y divina misericordia.
Dios Todopoderoso, que con tu divina providencia,
en efecto sostienes todo lo que nos rodea,
y desde el cielo vienes a juzgarnos.
En tercer lugar, permítenos ser justos en todo;
que no nos falte el trabajo, mucho menos en cuanto
al pan de cada día, el techo en donde descansar,
líbranos de las enfermedades y de la adversidad.
Dios padre mío, en ti deposito mi vida,
Ahora mis esperanzas, mi consuelo, mi familia,
creen en ti que eres justo y no nos desamparas,
Del mismo modo que por tu divina gracia y amor,
te adoramos, te glorificamos y te adoramos.
Amén.

