Ejemplos Bíblicos de oraciones por los enfermos
En muchos pasajes de la Biblia podemos ver situaciones donde los enfermos claman al Hijo de Dios por su sanidad haciendo una oración por los enfermos. Ejemplo tenemos a la mujer del flujo de sangre que por más de 12 años sufrió de ese derrame. También, a un hombre llamado Jairo quien clamaba a viva voz al ver a Jesús. Ya que su hija quien se encontraba postrada en casa se estaba muriendo por una terrible enfermedad. Esto lo podemos apreciar en el Evangelio de Lucas 8:40-48. Por ello, a continuación veremos esta poderosa oración que puede sanar al enfermo.Amado Cristo Jesús, Tu que dijiste:
“Yo soy la resurrección y la vida”.
Que recibes la enfermedad de la humanidad en las llagas de tu espalda.
Que limpiaste cada dolencia,
y cada enfermedad de aquellos a quienes a ti acudieron.
En este día soy yo quien acude a ti.
Lleno de fervor y fe hacia tu Santa presencia,
vengo a implorarte por la sanidad de quien hoy ofrezco en oración.
Llenale con tu majestuoso y bendito poder.
Tú que nos brindas una vida llena de abundancia.
Que eres conocido como el medico por excelencia de los enfermos.
Trae siempre tu sanidad completa,
sobre la vida de aquel que más lo necesite.
Tu eres un Dios bueno y Bondadoso.
Tu misericordia es para siempre Señor.
Mi pastor Jesucristo, te alabo en mi aposento,
y te bendigo por esto te amo con todo mi corazón.
Agradezco eternamente tu bondad mostrada hacia nosotros
en la cruz del calvario,

Señor, tú eres mi buen pastor, cuidas tu rebaño.
Te pido que desciendas de lo más alto,
y nos muestres tu bendición y protección
a cada ser querido que sufre los embates de la enfermedad.
Muéstrales y dale tu amor infinito.
En tu clemencia y profundad bondad.
Hoy, imploro y oro por la salud de nuestro ser querido.
Jesús amado, por tu grandiosa autoridad.
Por qué recibiste en tu espalda nuestras enfermedades.
Esos latigazos que llevaron nuestras dolencias.
Por ello es la esperanza de aquellos que sufren y necesitan consuelo.
Te pido que sanes su dolencia,
y brindes atención a la enfermedad de tu servidor.
De la manera en que está escrito,
para que brinde consuelo a su alma y su descanso.
Hoy vengo ante ti conociendo que tú estás siempre conmigo.
Tú, que todo lo miras y observas.
Tú que todo lo conoces y nunca nos abandonas.
Amén

