Oración para pedirle a la Santa Muerte que desespere a un hombre
Para lograr esto, a continuación, te puedo indicar una oración sumamente efectiva para lograr que ese hombre que te tiene cinco horas de sueño por fin entienda el sentimiento y lo comparta, lograrás que él esté tan derretido por ti como tú lo estás por él, en pro de construir un amor sólido e incondicional basándonos en un sentimiento tan sagrado como este.Oh, mi santa escucha mis ruegos, vengo a ti a pedirte devota mente,
Sé que tu fuerza puede brindarme, el amor que necesito. Bríndame
de tu poder para llegar a su mente, de donde nunca me sacara.
Bríndame de tu poder, para llegar a su corazón de donde nunca saldré,
a partir de ahora me fondo en él, Y no habrá manera de que pueda dejar de
pensarme, de sentirme, de tenerme, en cada centímetro de
su existencia hasta que venga mí.
Y nuestras vidas se unan, ahora y para siempre. Hoy, entro a tu mente.
A partir de este momento, de ahora en adelante, soy yo quien se apodera de
todos, y cada uno de tus pensamientos, me he vuelto la dueña de tu imaginación,
en nombre de mi humildad y mi fe, al poder de la Santa Muerte.
Ven, y gira a mi favor trayendo a él hacia mí. Te pido que como el aire se mueve,
Como el fuego se transforma, el agua que forma, la tierra
que cura, y el mundo que va girando.
Asimismo tráelo a él de vuelta a mí lo más rápido que puedas, logra que no sea
capaz de querer a otra persona,y que la única forma de que
se sienta bien, sea estando a mi lado, como debe ser.
Quizás me extrañe, y sienta la necesidad de verme, no pueda evitar pedirme
que jamás lo abandone. Querrá estar a mi lado en todo instante, hoy y siempre.
Que mi imagen permanezca en sus pensamientos. No importa con quien esté
o donde esté, siempre pensará en mí antes de dormir, y sus sueños serán conmigo,
al despertar pensará que estoy a su lado, añorándome y deseándome cada día más.
Finalmente, si está durmiendo despertara con anhelo,y sentirá el placer por mí.
Sólo podrá escuchar mi voz, su deseo estará fuera de lo normal,
como nunca se ha sentido por nadie más, y nunca se sentirá por nadie más
No tendrá descanso hasta que me tenga, Santa Mía.
Amén.





