Oración de protección a la Santa Muerte
En lo que se refiere a la Santa Muerte se trata de una deidad, es una figura que se utiliza para representar a este ser que se encarga de escuchar las plegarias de nosotros y protegernos, defendernos, ayudarnos en la Tierra.Oh, Gran y Santísima Muerte, vengo a ti mi Querida Santa
para pedirte la fortaleza contra mis enemigos. Hoy vengo con fe en ti,
para que alejes de mi vida la envidia, los chismes, la maldad,
todos los deseos que pueda tener, cualquier persona en contra de mí,
los pensamientos negativos que me rodean.
Te ruego que hagas que regresen a la vida, y a los
pensamientos de la persona que los dirigió hacia mí.
Mi Niña Adorada, te ruego que con sus ojos no me vea,
que con sus oídos no me pueda oír, con su boca no me pueda hablar, que
con sus manos no me llegue a agarrar, y que sus pies nunca me alcancen, que sus
armas nunca me rompan, no permitas jamás que me haga daño,
y en tu misericordia cúbreme de protección.
Confío en ti, para que me liberes de estas personas, para que me liberes
de mis enemigos, de toda envidia, permíteme respirar y ver nuevamente
la preciada luz, y sobre todo dame la inteligencia,
para encontrarme en el camino hacia la prosperidad que necesito.
Bendíceme, tú Santísima Muerte. Y te lo ruego mi Niña Blanca, escúchame y
atiende a mi plegaria, te entrego mi absoluta devoción, tenme siempre contigo,
ya que con tu fuerza has que mis enemigos se rindan de serlo.
En caso de que insistan en seguir siéndolo, y antes de que tengan la oportunidad,
de intentar algo en mi contra, sé que con tu poder, sentirán en su piel y en su
vida 10 veces más, todo el daño que quieran hacerme.
Oh, Bendita Santa Muerte, vuelve tu mirada que con fe te rezo, en ti dejo
el precio que han de pagar por sus acciones, fortaléceme contra ellos.
Y en tus manos me encomiendo, que tu castigo caiga sobre ellos por
desearme el mal, sólo vengo a ti en defensa propia.
Suplico tu protección para mí, contra aquellos que me acechan con el mal.
Que tu castigo se sume hacia quien, en pro de la maldad o por dinero,
se atreva a hacerme daño o hable mal de mí.
Amén.

