Plegaria a San Antonio de Padua para que el amor pueda volver a tocar nuestras vidas
San Antonio de Padua nos concederá nuestro milagro, para que el amor vuelva a tocar hermosos corazones. La creación de Dios son seres maravillosos, llenos de amor para dar. Recordemos que si tenemos amor, en nuestro corazón podremos cosechar grandes cosas. Repite conmigo esta plegaria en hermosas palabras, que puedan llegar al cielo por medio de San Antonio de Padua:Majestuoso San Antonio de Padua,
Quiero pedirte tu intersección el día de hoy,
Para que vuelva el amor en mi vida.
A pesar que el camino resulte difícil,
te pido que el amor,
no es desaparezca nunca de mi vida.
Que encuentre buenas,
personas en mi camino,
qué solvente en la necesidad,
de sentirme amado.
Igualmente que el amor,
toque los corazones,
de las personas que me rodean.
Haciendo que estas mismas,
se vuelvan mejores personas,
que el mundo pueda contar,
con un gran poder humano.
Pero para ello necesitaremos su poder,
restaurando corazones,
que ya han sido lastimados.
De esta manera no podrán,
pagar con la misma moneda,
si no que sucederá,
el milagro de la restauración.
A Dios y a San Antonio de Padua imploró,
qué podemos vivir,
en un mundo mejor,
donde todas las personas,
se amen y se apoyan.
Que el orgullo deje de tener poder,
para darle pasó a la Bonanza.
Qué las personas que tienen,
más dinero ayuden a los más necesitados.
Porque en este tiempo donde Dios,
nos ha puesto a prueba,
estaré siguiendo a quién darle,
una segunda oportunidad.
Que no dejemos que por soberbia,
o por la falta de humildad,
actuemos de una forma que Dios no aprueba.
Ayúdanos a seguir los mandamientos,
pie de la letra y a pedir perdón,
cuando nos estemos equivocando.
Muchas veces pedir perdón a las personas,
es difícil,
Porque creemos que eso nos hará,
tener menos valor.
Pero realmente es eso lo que restaura,
una relación familiar o amorosa,
entre dos personas.
Te pido que los que hemos cometido errores,
sigamos cometiendo,
asimismo coloque el arrepentimiento,
sincero en los corazones.
Para que de esta manera,
podamos conseguir,
petare amar al prójimo,
como a nosotros mismos.
Si entendemos que Dios,
tiene un propósito para nuestras vidas,
sabremos que no podemos,
defraudarlo.
Porque no se trata,
de que las personas,
se sientan orgullosos de nosotros.
Si no de agradarle a Dios,
con nuestros actos.
Probé nos dé sabiduría,
para entender:
Que aunque las personas,
no fallan no podemos dejar,
de ayudar a quien más lo necesita.
No existe mejor forma de orar,
que pedir por los demás.
Muy a pesar de que el mundo,
a veces nos decepcione.
Pero contamos con el apoyo de Dios,
y de San Antonio de Padua.
Sin embargo, yo también necesitó la fortaleza,
y el entendimiento.
Entender las cosas que no puedo cambiar,
porque en el momento que no lo hago,
caigo en la desesperanza y el temor,
de que nunca podré ser feliz.
Amén.

