Oración poderosa a San Cono para tener suerte y conseguir trabajo
Esta es una solicitud corta pero muy poderosa, trae consigo abundancia para ti, tu familia y amistades. Es bueno compartir esta oración a San Cono pidiendo suerte para encontrar trabajo y dinero, y qué mejor que hacerlo, que a través de los dispositivos digitales que te permiten llegar a más personas. Toma nota para aprendértela, dice así:San Cono, patrono del trabajo y la fortuna,
te pido por la buena suerte de los míos,
la de mi familia y de mis amigos.
Estoy seguro que no me desampararas,
que obraras éste milagro que aquí te estoy demandando.
Suplico por un buen sustento económico,
que pueda disfrutar de mi labor y de las actividades que me asignen,
y que cuando deje de hacerlo,
se abran nuevas puertas y caminos.
Que las mejores oportunidades profesionales y de éxito monetario,
sean puestas por ti en mi sendero.
Líbrame Santo mío de toda maldad y envidia de mis compañeros,
de sus sentimientos inicuos;
para que mi felicidad y abundancia no se vean opacadas,
por nada ni nadie en el mundo.
Solicito por tanto, gozar de la mejor de las suertes,
en los juegos de azar y en las loterías;
que yo siempre sea el ganador.

Aleja toda negatividad y sombras de mi vida.
Que cuando compita sea yo quien conquiste,
que los premios y recompensas sean solo para mí.
Tus obras siempre fueron de asistencia al más necesitado,
por eso escucha cada una de estas palabras.
Tu Santo Patrono más que nadie conoces mi corazón,
Por eso te pido intercedas ante Dios Padre en mi nombre,
a mi favor y por quienes me rodean.
Incluso porque los desasistidos encuentren sostén
y una mano con quien contar.
Agradezco tu sublime presencia en mi vida,
tus Bendiciones y dadiva en mí andar.
Por eso, en mi espíritu solo abra un ser en demasía satisfecho,
por cada vez que escuchas mis suplicas y ruegos.
Finalmente, reclamo, protégeme no me dejes solo.
Cuento con tu auxilio, gentilidad y socorro.
Así como saliste de un horno en llamas,
que así sea mi transitar en la existencia,
aunque existan muchas dificultades,
ninguna de ellas me haga tropezar.
Amén.

