San Marcos de León, amigo para dominar personas
San Marcos de león conoció desde muy niño las enseñanzas de Jesús y predicó después de adulto el evangelio con la finalidad de que le siguieran como él. Gracias a sus milagros era catalogado como mago y hechicero, a tal punto que fue encarcelado y torturado hasta morir. Era considerado el Rey del Desierto porque lo conocía como la palma de su mano, parecía controlar y amansar todo a su alrededor. Te presentamos ahora una oración para que extiendas tus plegarias ante él y se cumplan tus deseos de amansar a esa mujer.Ejemplar San Marcos de León,
tú poderoso santo, sometedor de bestias y enemigos,
que pudiste sortear la desdicha del dragón y que a pesar
de tus debilidades fuiste fiel seguidor,
de la gracia de nuestro Señor Jesucristo.
Valiente Guerrero como el León de la selva,
cruzaste el desierto,
dominaste bosques y senderos sin miedo a nada,
con la firme convicción
de llevar la palabra de Dios a cualquier lugar que fuera necesario.
Relatas sus historias divinas como si estuvieses allí
y dejaste huellas imborrables
en la lucha de defender sus principios.
Aquí me presento ante ti, con toda
mi humildad y fe,
con la esperanza de que tu milagrosa valentía libere de ataduras
oscuras a esta noble mujer,
que la rebeldía y libertinaje se aparten de su mente
y de sus actos, que su alma se abra fácilmente ante el amor que ofrezco.
Maravillosa mujer, digna de admiración,
con corazón noble y bondadosa alma,
quien hoy se encuentra apartada del camino de Dios,
sumergida en pantanos
de oscuridad y pecado,
con sus ojos y sus oídos cerrados a la palabra santa.
Suplico ante ti con amor y fe,
ilumina su camino, abre su entendimiento,
calma sus deseos de hacer lo que le provoca a su cuerpo
y empaña su alma,
permítele tomar el mejor camino ante el libre albedrío,
que su lengua controle
lo que profesan sus labios
y que su cuerpo no caiga en desgracia de la carne.
Divino San Marcos de León, amansa su carácter,
domina su pensamiento,
controla sus deseos y que sus ojos puedan ver con los ojos del alma
lo maravilloso que es recorrer
en camino de la vida junto a la mano de Dios.
He pecado y me arrepiento,
confieso ante Dios que de pensamiento, palabra,
obra y omisión he incumplido su mandato,
pero aquí estoy arrodillado ante ti
San Marcos.
Para que esa mujer me ame y solo tenga ojos para mí.
Amén.

