Oración a San Martín Caballero para la protección y el amor
Esta oración tiene gran provecho en cualquier aspecto de la vida no solo en el amor. A San Martín nunca le falto nada pero siempre encontró la humildad para poder compartir y eso agrado al Señor. En algunos casos tenemos falta de amor, dinero o prosperidad en nuestra vida pero siempre nos queda algo para compartir. Aunque la vida parezca difícil y desfallezcamos nunca es muy tarde para volver a empezar. Pidamos e imploremos la presencia por medio de la oración a San Martín Caballero para el amor.Glorioso San Martín,
tu mejor que nadie sabes los males
que afectan a este mundo.
Los males causados por el egoísmo de las personas.
Por ello quiero que des un mensaje de amor al mundo.
Persigo mis sueños como tú lo hiciste en vida
apoyando a Jesús y siendo un soldado.
Pero me encuentro en apuros,
tengo una necesidad de cosas espirituales.
Aspiro encomendarte conseguir amor, paz y dinero.
Tú que eres soldado romano,
que no te falto nada pero nunca dejaste
la humildad de tu corazón.
Dispuesto a servir te pido que por favor
escuches mis suplicas y que me ayudes
a resolver mis problemas económicos,
de amor, financiero o de salud.
No me alcanza tener lo suficiente
para cuidar a mis seres queridos.
Intercede sobre mí ante el todopoderoso.
Que el amor reine sobre mi hogar y seres queridos.
Si hace falta amor en el mundo,
entrégale mas amor para que todos
podamos seguir ayudándonos entre nosotros mismos.

Que mis plegarias hacia a ti,
refugien a todas las personas posibles y que consigan
lo necesario para vivir, que no pasen, hambre, frió, calor,
necesidad, miseria o pobreza.
San Martín Caballero,
compadécete de mi te lo pido de todo corazón,
Necesito respuestas inmediatas
para cambiar mi vida.
Tú sabes que no quiero nada para presumir
si no un poco de paz espiritual.
Siento que ya no puedo más,
siento que decaigo una vez mas
y no tengo lo esencial para poder vivir.
Elimina el miedo la angustia
que me causa no lograr lo que quiero.
Gran San Martín,
ayúdame como ayudaste a Jesús
entregándole la mitad de tu capa.
Te lo agradeceré de la misma manera,
siempre orándote y comunicándome contigo
siguiendo tus pasos y ayudando a los necesitados.
Mi corazón no es tan grande como el tuyo,
pero sigo siempre tu ejemplo y pasos
socorriendo con lo poco que tengo a quien más lo necesita.
Gracias por siempre creer en Jesús y pelear con él
las batallas contra el mal.
Con su grandeza y corazón siempre las ganaran.
Amén.





