Oración milagrosa a San Pablo para conseguir dinero
Poniendo un esfuerzo considerable y buscando alternativas que desemboquen en más entradas a nuestra economía, podemos lograr mucho, no debemos quedarnos de brazos cruzados a esperar que San Pablo haga todo por nosotros. Recordemos que Dios, así como todos los que le rodean, solo nos conceden herramientas, nosotros somos los que las hacemos valer. En ese caso, la herramienta será en conocimiento.San Pablo de Tarso,
benévolo promulgador de amor,
ilustre conocedor de la vida de nuestro Salvador Cristo.
Ante ti coloco mis rodillas en el suelo,
quiero pedirte algo muy importante.
Hoy en día
vemos que el dinero está en todos lados,
muchas personas hasta lo veneran,
pero yo no tengo intenciones
de rendirme ante él.
Solo estoy suplicando porque me des inteligencia,
para que con esta pueda conseguir
un poco de estabilidad.
Dame el juicio, la sensatez
y la prudencia necesaria,
para que con mis actos pueda inclinarme
por las decisiones perfectas,
aquellas que beneficien el ahorro.
Hazme invertir en cosas importantes
y que me ayuden en mi objetivo.
Quiero lograr obtener una fuente de ingresos constante,
que sea suficiente para darle comodidad a mi familia,
se merecen estar bien.

Tanto ellos como yo,
estamos a los pies de nuestro Dios Todopoderoso.
Somos fieles a Cristo y fieles al cielo.
Bendíceme San Pablo,
porque también es fundamental
que me des fortaleza,
quiero tener abundancia,
pero no quiero dejarme llevar por lo material.
Pido que no me dejes caer en la codicia,
requiero de inteligencia para ello de igual manera.
Sé mi luz en estas tinieblas,
dirige mis pasos, influye en mi pensar,
concédeme un milagro,
hazme partícipe de tus dotes benditos.
Como la Santa Biblia dice,
“el dinero mal habido pronto se acaba”,
no me dejes caer en impurezas,
que mi actuar siempre sea
según las normas de nuestro Padre.
Permíteme ser ejemplo de la prosperidad,
con actos cristianos y limpios.
Me hallo en completa confianza,
porque conozco tu poder y el poder del Creador,
nada es imposible si caminan a mi lado,
las angustias que pude haber pasado, ya no están conmigo.
Gracias Pablo de Tarso,
glorioso eres y divino es tu poder,
aquel concedido por nuestro Señor.
Camina siempre junto a mí y junto a los míos.
Amén.

