Oración a San Patricio para dejar a un lado toda energía negativa
Muchas veces las personas en su afán de ser banales se olvidan de ser solidarias, humildes y bondadosas. Vivimos en una interminable competencia, por ser mejor que el otro o tener lo mismo o más que las otras personas. Esta razón, es la que consigue que traigamos mala energía de envidia y de mal a la vida de esa persona y la de nosotros mismos. Si eres una persona, la cual estas deseando el mal a otra persona te recomiendo la oración de perdón. Pero si eres una victima más de estas malas intenciones, por favor eleva esta oración San Patricio para alejar personas dañinas, enemigos y envidias:Padre amado, acudo a ti,
en señal de gratitud y humillación.
Quien se humilla en lo secreto,
será exaltado en lo público.
Por eso padre amado, acudo a ti.
Te pido protección, cuidado y liberación.
Protégeme de mis enemigos fervorosos,
esas personas que fraguan el mal a plena luz del día.
Maquinan sus planes para hacerme caer,
para hacerme tropezar.
Dice en tus escrituras que el que guarda tus mandamientos
no le sobrevendrá mal alguno ni plaga tocara a su puerta.
Murmuración se ha levantado contra mí,
contra mi casa y en contra de mi familia.
Veo como se regocijan por mi aflicción,
creyendo que estoy mal, y son pruebas
y procesos directo de mi Señor Dios.

Personas quieren tener lo mío,
mi esposo(a), mi casa y mi familia,
quieren adueñarse de mi vida.
Por eso te pido protección, a ti San Patricio,
Cuando vengan contra mí por un camino,
dice tu palabra que por siete tendrán que alejarse.
Todo espíritu de retaliación y de venganza en contra de mí
y de mi casa, detenlo, y cuídame.
Cualquier intención de maldad, de envidia,
que quiera poseer mis pertenencias terrenales, sujétalo.
Cualquier envidia que desee poseer mis bendiciones,
mi posición familiar, detenlo.
Que el mal no prolifere en mi casa,
en contra de mí y en contra de mi familia.
Declaro en tu nombre San Patricio,
que estoy protegido contra toda acechanza del enemigo.
Ninguna saeta nocturna y mortandad
que en medio de día destruyera, tocara a mi puerta.
Ningún mal, destrozara mi morada.
Gracias por mirarme con agrado,
San Patricio darme gracia ante mis enemigos,
y que toda lengua en contra de mí, se haya enredado.
Que toda maldad ante mi quede expuesta ante ti, San Patricio.
Amén.

