Oración extraordinaria a Santa Catalina para recobrar el amor perdido.
Así las cosas, ya sabes para qué usarla. Lo que te recomiendo es que, si es por el amor perdido actives tus obras personales, a través de acciones, que también te permitan lograr recobrarlo. Es decir, de nada te sirve orar sin reconocer tus errores, pidiendo primeramente perdón a Dios por tus pecados y seguidamente a las personas que probablemente ofendiste, si es el caso. Para ello debes auto-examinar tu conducta y ser tú mismo el que juzgue. La oración es la siguiente:Señor, te pido humildemente escuches mis peticiones, porque esta suplica llegue a ti.
He perdido tanto en el camino, que siento que ni siquiera he de encontrarme,
lo que tocan mis manos se desvanece como por arte de magia.
Me encuentro distraído, a la vez angustiado por esto que me pasa,
Por eso Dios eres mi guía para orientarme a superarlo.
Se me ha extraviado el camino correcto, pues por más que trato,
No siempre tomo las mejores decisiones, me equivoco más de la cuenta.
Mi Santa Patrona de los objetos perdidos es mi rogación que me permitas tu auxilio oportuno,
que no dejes que yo desfallezca ante la angustia en este desespero.
Confieso que me esto además me causa ira conmigo mismo.
Por eso sé, que en tu infinita bondad intercederás para lograr lo que pretendo,
mi afán no se trata de solo hallar sino también de no volver a perderle.
Porque no pierdo solo lo material sino mi paciencia, mi fuerza, mi voluntad;
cosas que son importantes para mí, para mi estabilidad emocional hasta espiritual.
Por eso mi petición viene hasta ti pronunciando tu nombre.

He disipado incluso hasta el amor, no solo el de pareja,
sino también a las personas que quiero, porque en oportunidades las he herido,
con mi conducta que en ocasiones no son coherentes con lo que siento.
Por ello estoy plenamente seguro que cuando pido tu intercesión, siempre la encuentro.
Porque recibo la respuesta, me reencuentro con lo que es mi afán.
Gracias Santa porque nadie suplica sin sentir alivio, así lo siento,
dame pues serenidad, paz y quietud, que se instale en mi ánimo.
Porque no pienso esta vez renunciar a esa Bendición del Padre Creador.
He pedido al Espíritu Santo consuelo, que me permita enaltecer esta Fe que siento.
También lo hice con mis Ángeles por eso estoy seguro de que así será.
Amén.

