Oración poderosa a Santa Gema para atraer El amor verdadero ya
Por lo general este tipo de oraciones tienen un requisito previo para poder ser cumplidos. de manera que ese requisito llamado fe es indispensable para que la petición sea concedida. Es decir mientras más creas que se cumplirán, mientras más lo desees, mientras más lo imagines, te darás cuenta que en el momento menos esperado esa persona por fin habrá llegado a tu vida. Acompáñame a descubrir esta maravillosa oración, que podrá cambiarte la vida sí sufres de soledad y deseas una fiel compañera o compañero qué te acompañe en esta dura batalla que llamamos vida.Oh padre todopoderoso que en el cielo te encuentras,
acuérdate en este momento.
Y en los pies de tu trono pongo mi corazón,
de forma que si debe ser juzgada sea juzgada por ti.
La mano más poderosa de este mundo.
Porque sólo tú conoces lo que en él hay,
porque tan grande como tú no hay otro ser,
hago mi humilde petición a tus perfectos pies.
Oh gran Señor de los cielos en este momento,
vengo a pedirle a Santa Gema para que pueda,
traer el amor verdadero a mi vida.
Ese amor que es perfecto y caluroso,
qué bondadoso y armonioso,
un amor que desde hace años añoro y necesito en mi vida.

Padre concédeme esta oportunidad,
porque mañana no sé si estaré,
de manera que cada segundo que pasa
con ese amor que me tiene reservado,
le guardaré por siempre en mi memoria.
Porque el amor todo lo puede y lo fortalece llenando ese vacío,
que muchos llevamos por dentro
y no tenemos el valor para hablar de él.
Por eso hoy estoy aquí a tus pies,
Santa Gema trae mi vida ese amor que tanto merezco
y tanto añoro como un tesoro.
Porque la gracia del padre que fue concebida a tu poder,
solo el puede ayudarme con esta humilde de petición.
El dolor y sufrimiento de soledad que llevo se asemeja la cruz de Cristo,
Y no deseo cargarla más, ya que su peso en tierra mis pies en la arena,
hasta inmovilizarlos por completo.
Y dejándome varado ante mi amor verdadero que sé que me espera,
de corazón pido que esta humilde petición no sea demasiado,
porque es lo único que pido,
en el nombre del todopoderoso señor de los cielos,
pongo en juego mi corazón donde la balanza es mi fe,
y sé que por su palabra saldrá victorioso.
Amén.

