Santa Lucía protectora de los ojos
Santa Lucía de Siracusa, como su nombre bien lo representa es la luz del mundo. Fue una joven que desde muy pequeña se inició en la educación cristiana y su fe se fue apagando tanto al evangelio. Que decidió darse en cuerpo y alma al servicio de Dios. Guardó su virginidad para Cristo conociendo que a él le gusta la santidad y la pureza. Profetizando la palabra del evangelio fue señalada como bruja, le sacaron los ojos de su cuerpo y fue puesta ante la hoguera, para más adelante morir decapitada. Fue una mártir de Jesucristo y se hizo santa por su inmensa fe que jamás le permitió dudar de él.Bienaventurada Santa Lucía
Tu, valiosa mujer que perdiste tus ojos por defender el cristianismo
y aun así seguiste viendo, que estuviste en medio de llamas ardientes
en la hoguera y no recibiste herida alguna, fuiste ultrajada y abusada
para hacerte perder la pureza y a virginidad sin conseguir que
hombres malvados llegaran a tocarte.
Tú, que lograste hacerte santa bajo la voluntad de Dios misericordioso
que siguió cada uno de tus pasos y te lleno de milagrosos actos.
Incansable mujer de lucha, guerrera de Dios que
jamás dudo de su poder y su gloria.
Hoy somos fieles seguidores de tus pasos,de tu vida, porque te convertiste en una
mujer victoriosa sin permitir que nada ni nadie se sumergiera en
tu corazón para hacerte dudar de tu fe.
Eres ejemplo de la gracia divina de Dios,
de una mujer que desde muy temprana edad sabía que su camino
debía ser como sirva de Dios y hoy quiero pedir que bajo tu
gloria puedas proteger mi vida, mis pasos, mis ojos y mi vista.
Bendice cada uno de los pasos que mis pies puedan dar,ilumina con tu luz el
camino donde voy, aleja el peligro de mi cuerpo y llena de paz mi alma.
Protégeme de todo peligro, que mis ojos no vean maldad
alguna ni se sientan atacados por las maldades de Satanás.
Soy hija de Dios,buscó siempre de su palabra y espero que intercedas por
mi ante él, porque, así como hizo que pudieras mirar sin ojos, quiero ser
bañada de sus milagros de paz y amor. Protege mis ojos de todo peligro,
confío en ti patrona de la vista.
Amen.

