Señor de la Misericordia

Oración al Señor de la Misericordia para pedir un favor

La oración al Señor de la Misericordia es una de las armas más poderosas que Dios nos ha dado, y mirando hacia el 2020, creo que nunca ha sido más importante que el pueblo de Dios esté de rodillas. Pero saber rezar no siempre es fácil. Los discípulos de Jesús sintieron la misma confusión. Estaban familiarizados con las

oracion para pedir un favor al senor de la misericordia
Antes de comenzar

Busca un lugar tranquilo, respira con calma y presenta tu petición con confianza.

La oración al Señor de la Misericordia es una de las armas más poderosas que Dios nos ha dado, y mirando hacia el 2020, creo que nunca ha sido más importante que el pueblo de Dios esté de rodillas. Pero saber rezar no siempre es fácil. Los discípulos de Jesús sintieron la misma confusión. Estaban familiarizados con las frecuentes oraciones de la Torá. Pero Jesús oró con una especie de autoridad y poder que nunca antes habían visto, ¡como si Dios estuviera escuchando! Entonces, cuando vinieron a Jesús, como se dice en Mateo 6, no dijeron: "Enséñanos otra oración". Ellos dijeron: "Señor, enséñanos a orar".
Ver en YouTube
La oración del Señor es la respuesta de Cristo. Es una oración hermosa y que cada cristiano debe esconder en su corazón. Desafié a mi nieta a memorizarla. Por elegantes que sean las palabras, no creo que Jesús pretendiera que se convirtiera en otra oración ritualista.

Oraciones para pedir un favor

Siempre vamos en algún momento a necesitar hacer delante del Señor de la misericordia una oración para pedir un favor. Cuando hacemos esto, es muy importante que podamos creer que Él puede cumplir cada una de estas oraciones y ayudarnos a que se materialicen. Cree que Dios tiene el poder para hacer que esta oración sea real.

Padre fiel, gracias por ser la resurrección

y la vida, la muerte no tiene poder sobre ti.

El poder que usaste para conquistar

la muerte ahora vive en mí.

 

Usa tu poder de hacer milagros

para lograr un gran avance en mi vida.

¿Puedo conocer tu poder vencedor, hoy Señor?

 

Escucha mi oración.

Me has amado y me has liberado

de mis pecados con tu sangre.

A ti sea gloria y poder por los siglos de los siglos.

 

Señor Jesucristo, te agradezco que,

sobre la base de tu mérito,

heredé una vida plena,

abundante y eterna.

 

Despierta confianza en mí para que pueda

recibir todas las bendiciones que me has preparado.

En unión con ustedes,

pido un favor especial hoy.

 

Si es tu santa voluntad, concédeme mi petición

y fija mis ojos en ti para que pueda honrar

y glorificar tu nombre.

 

Señor, Dios mío, Padre eterno,

gracias porque eres mi ayuda

siempre presente en tiempos difíciles.

hallar gracia para el oportuno socorro

Ayúdame a confiar en lo que no se ve.

Recuérdame la verdad de tu poder,

que me rodeas y luchas por mí.

 

Dame favor y avance en mi vida.

Eres el Rey de los siglos, inmortal, invisible, el único Dios.

A ti sea honor y gloria por los siglos de los siglos.

 

Padre celestial, gracias porque

tu nombre es poderoso.

A tu nombre, las montañas tiemblan

y los mares rugen.

 

A tu nombre, la creación canta con alegría.

Los demonios huyen.

A su nombre, cada rodilla se doblará

y cada lengua confesará que usted es el Señor.

 

En tu poderoso nombre,

ofrezco mi oración por el avance.

Dame la seguridad de que no hay poder

más grande que tu nombre.

 

Rey de Reyes, Señor de Señores,

gracias por ser la luz del mundo,

 guiando mis pasos en tu camino.

 

Aumenta mi fe para que pueda ver

tu favor en mi vida.

Por Jesucristo nuestro Señor,

 

Amén.

La importancia y el poder que tiene la oración

La oración al Señor de la Misericordia  es una conversación con Dios, y cada conversación comienza dirigiéndose a la persona a la que le estás hablando por su nombre. Jesús comienza con "Nuestro Padre en el cielo". Se enfoca en una persona distinta: el Padre Celestial con quien tiene una relación personal, no obstante, compartimos el mismo derecho a llamar a Dios "Padre", y hay momentos en los que necesitamos hablar con nuestro padre Abba, papá Dios. Por esta razón Dios es tres personas distintas en una: el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo. Es importante que sepas que en todo momento podemos levantar una oración al Señor de la Misericordia para que siempre esté ahí a nuestro encuentro, sobre todo cuando más lo necesitamos. Estamos viviendo tiempos difíciles en el mundo y necesitamos que la poderosa y hermosa mano de Dios, siempre nos sostenga y nos ayude a que todo salga bien y a que Él siempre tenga el control.

Cómo rezar esta oración

  1. 1
    Busca un momento de calma

    Elige un lugar tranquilo donde puedas respirar y concentrarte en tu intención.

  2. 2
    Lee despacio y haz pausas

    Permite que cada frase te conecte con Dios y con lo que estás viviendo.

  3. 3
    Repite la oración cuando lo necesites

    Hazla parte de tu día, en la mañana, en la noche o cuando más lo requieras.

Sobre este contenido

Transparencia editorial

01Origen

Contenido histórico de Fieles a Dios, conservado durante la migración.

02Actualización

La ficha mantiene su fecha original y admite revisiones desde el panel editorial.

03Correcciones

Puedes avisarnos si detectas un error o una mejora necesaria.

Guía gratuita

7 días para volver a la oración

Una propuesta breve y serena para recuperar el hábito.