Santa Marta es una de las más poderosas porque fue amiga personal de Jesús de Nazaret
Sin duda alguna existe en el santoral de la Iglesia, gran cantidad de santos y de santas. Pero no es menos cierto que a la hora de pedir un favor o la protección Divina, debemos saber escoger. Conoce la mejor oración a Santa Marta para la buena suerte.Santa Marta, protectora de los mortales.
A ti precisamente por haber sido una de las
amigas preferidas de Jesús de Nazaret,
tú que tuviste el privilegio y la virtud de haber
sabido ganarte su aprecio.
Tú que tuviste el honor de darle posada en tu
propia casa, bajo tú mismo techo, tú que junto
con tu hermana María y tu hermano Lázaro,
se convirtieron en una familia querida y
apreciada por el Redentor de Redentores, por
el Rey de Reyes.
A ti, oh privilegiada santa chiquita y bonita,
es a quien escojo para que me guía en mi
vida personal y a quien confío la dirección y el
cuido de mi hogar.
A ti Santa Marta bendita te ofrezco mi oración
en primer lugar para darte gracias por los
favores ya concedidos y para pedirte que no
te olvides nunca de este siervo que ha puesto
sus ojos en tu imagen divina.
Para venerarte como una de las más
destacadas figuras eclesiásticas y para
rendirte un merecido homenaje y el más
grande reconocimiento por ser tan bella y tan
preciada entre las joyas de los cielos.
Tú Santa Marta bendita, eres capaz de
socorrer a los mortales porque conoces
nuestras necesidades.
A ti confio mi buena suerte en los negocios,
a ti, confío mis éxitos y a ti confío mis
oraciones para que me protejas y me llenes.
Siempre de alegría de vivir en las mejores
condiciones y que la abundancia me
acompañe siempre pero apegada a las
normas de la buena ley, sin marañas, sin
trampas ni dolor.
Quiero que me llenes de fortuna, de riqueza y
de buena suerte, pero en buena lid, y quiero
ser una gran fuente de ingresos para otros
mortales que estén bajo mis empresas y que
ellos también hagan buenas fortunas bajo mi
sombra y mi amparo.
Ea pues señora, santa elegida por los mismos
grandes jerarcas de la Iglesia Católica,
Apostólica y Romana que reconocieron en
unanimidad tu santidad.
A ti, confío todos mis ejercicios en esta vida y
pido que por favor no te apartes de mí en
ningún momento.
Y que hasta en la hora de mi muerte, vengas
a recibirme para entregar mi alma al Señor de
Señores, al Creador omnipotente del
Universo, Jehová Dios, y postrarme ante su
divino rostro para servirle eternamente.
Poderosa Santa Marta bendita y venereda,
ruega por todos los mortales.
Finalmente oh, Santa Marta bendita recibe hoy mis
oraciones y envíame con tus manitas de
santa tu Divina bendición que yo, la recibo en
unión de todos mis seres queridos, en el
nombre del Padre, en el nombre del Hijo y en
el nombre del Espíritu Santo.
Amén.

