Con la oración de agradecimiento, la Virgen María Auxiliadora te cuidará
Como católicos nos encontramos en la obligación de agradecer cada día por cada una de las bendiciones que han llegado a nuestras vidas, por esto aquí te mostramos la oración de agradecimiento a la Virgen María Auxiliadora su protección.Oh Santísima Virgen María Auxiliadora,
¿quién puede darte honradamente
las justas cuotas de alabanza y acción de gracias,
tú que con la maravillosa aprobación de tu voluntad salvaste
un mundo caído en las garras del pecado?.
¿Qué cantos de alabanza puede pronunciar
nuestra ya tan débil naturaleza humana en tu honor,
ya que sólo con tu mediación ha logrado conseguir
el camino de la restauración?.
Reconoce, te imploramos, nuestro pobre espíritu de gracia
que tenemos para darte hoy aquí,
aunque sean desiguales por su valor.
Recibe nuestros votos,
obtén por tus oraciones la remisión de nuestras ofensas.
Lleva nuestras oraciones al santuario de la audiencia celestial
y trae el regalo de nuestra reconciliación.

Virgen María Auxiliadora te damos gracias por tu bondad,
por tu infinita misericordia, por ayudarnos a llevar
un camino correcto y lejos de los pecados.
Y aunque somos débiles y caemos en ellos,
por tu misericordia y ayuda somos perdonamos.
Te damos las gracias por aquellas cosas que suceden en nuestro día a día,
que aunque para nosotros son cosas cotidianas,
en el fondo sabemos que son milagros en nuestras vidas.
Ayúdanos a reconocer todas estas cosas
y que no nos olvidemos de agradecer.
Acepta nuestra ofrenda, concédenos nuestras peticiones,
para que obtengamos el perdón de nuestros pecados,
porque tú eres la única esperanza de los pecadores.
Santa María Auxiliadora, ayuda a los miserables,
fortalece a los débiles de corazón, consuela a los afligidos,
reza por tu pueblo, suplica por el clero,
intercede por todas las personas consagradas a Dios.
Siempre dispuesta a ayudarnos cuando rezamos
y a devolvernos las respuestas a nuestras plegarias.
Tened cuidado de rezar por el pueblo de Dios,
tú que, bendecido por Dios, mereces llevar al Redentor del mundo
que vive y reina, mundo sin fin.
Eres la luz que ilumina todos nuestros caminos.
Amén.

