La oración a la Virgen María Auxiliadora para la consagración del hogar
Al salir cada día de nuestro hogar, encomendemos nuestras casas y familia a María Auxiliadora, nuestra máxima protectora. Hagamos esta oración con toda la fe con la que contamos y alejemos los malos presagios de cualquiera que quiera hacerle daño a nuestro hogar.Oh Santísima Virgen María Auxiliadora de los cristianos,
escucha la voz de mis súplicas, ampáranos,
cuidanos y protegenos a cada uno de los que vivimos en este hogar,
en este humilde hogar que Tú en tu gran poder nos has regalado,
no nos abandones, te lo pedimos con fe cristiano.
Bendice nuestro hogar para que nada le pase
cuando nos encontramos lejos de él,
aleja las malas influencias que vienen a dañarlo,
te rogamos que no le ocurra ningún daño o corra algún peligro,
protégelo del temible fuego, de terribles terremoto,
huracanes o inundaciones.
Bríndanos tu bendición a todos los que conformamos
hoy este hermoso hogar.
Madre mía te lo ruego, protege esta casa, que es tuya, que nada le suceda,
en ella te veneramos y rezamos,
sólo tú conoces con cuanto esfuerzo y sacrificio la hemos construido.
Santa María, madre de Dios, auxilio de los cristianos,
implora por nosotros los pecadores,
bajo tu auxilio nos protegemos escucha
la voz de mis súplicas y preserva nuestro hogar.

María Auxiliadora, Virgen sagrada, gloriosa y bonita,
procura mantenernos alejados cada instante de todo peligro,
no permitas jamás que algo nos pase,
Te ruego que nos recuerdes siempre
a cada uno de los que vivimos en este hogar
que somos personas de fe y tú la protectora de los cristianos,
Tú que nos ha enseñado a tener fe y confianza,
yo confío en ti que cuidarás mi hogar.
Tú eres la dueña de este hogar,
porque en tus manos está la vida de cada uno de los que vive aquí dentro,
haz invisible nuestro hogar a cualquier extraño que durante la noche
quiera venir a dañarnos o tomar nuestras cosas.
Te veneramos y alabamos, grandiosa Madre María Auxiliadora,
te damos gracias por tus bendiciones y protección,
en el nombre de tu hijo Jesucristo.
Amén.

