Oración milagrosa para mi marido al Ángel de la guarda
Con la oración milagrosa para mi marido al ángel de la guarda, podrás rezar cada amanecer y cada anochecer para mantener a tu esposo siempre seguro, además de pedir para él entendimiento y confianza en el poder divino de su ángel del cielo. Reza y consigue paz y seguridad en tu esposo.Oh grandioso Ángel de la Guarda,
hoy vengo ante ti a pedirte por
la protección de mi esposo, el que
cada día sale a temprana hora de
casa y vuelve al anochecer.
Por ello te suplico que lo protejas,
que cada mañana salgas junto a él,
para que evites que vaya por
el camino incorrecto que
pueda causarle algún daño.
Se tu quien lo proteja y lo guíe,
en cada decisión que deba
tomar siempre está junto a él
para mostrarle cuál será la mejor,
abre sus ojos ante aquellas
personas que solo se acerquen
a él para hacerle daño.
Aléjalo de la envidia y el odio,
y quita de él todo mal sentimiento
que tenga hacia alguien más.
Él es un hombre bueno y misericordioso,
por lo que para algunas personas
se le hará sencillo hacerle daño.
Protege nuestro hogar, y no
permitas que venga con mi
esposo nada que pueda dañar
lo que con esfuerzo y amor
hemos construido hasta ahora.
Muéstrale el camino correcto
hacia su felicidad y prosperidad,
que en él siempre se encuentren
pensamientos puros y felices.
Ayúdalo a encontrarse contigo
Ángel de la guarda, a ver que
en ti conseguirá cada
día protección y guía.
Por favor acompáñalo cada noche en su
regreso a casa, para que nada
en las peligrosas vías de la
ciudad los desvíe y provoque
una situación lamentable.
Creo fielmente en tu inmenso poder,
pues has sido enviado por Dios
para protegernos y guiarnos
en cada momento.
Y para mostrarnos el
camino hacia lo correcto y no
escuchar las voces de los demonios
que desean que salgamos del camino
asignado por nuestro Señor.
Protégenos querido Ángel,
ven a nuestro hogar, bendícelo
y purifícalo, y haz que cada
persona que a él entre, sienta la
presencia del Señor y la tuya, para
que nuestros días en la tierra sean
prósperos y bendecidos.
Amén.

