Dame sabiduría, oración para pedir a San Miguel Arcángel consejos
Prosigamos con esta oración, con la que conseguiremos que se nos presente el conocimiento necesario para afrontar problemas, sobre todo si se trata de problemas que atenten contra nuestra seguridad y tranquilidad. Hagamos con fe esta petición y sentiremos como nuestra mente desborda sabiduría y poder de discernimiento.Príncipe del cielo,
San Miguel bendito,
dame sabiduría y conocimiento,
lléname de tu gracia
y concédeme inteligencia.
Permíteme estar iluminado con la razón.
Sé mi consejero espiritual,
te aseguro que me dejaré guiar.
Hazme capaz de reconocer el mal.
Intercede en mí,
actúa a través de mí.
Por favor sé mi maestro,
ya que necesito un faro bendito
que marque mi destino.
Traza mi camino,
señálame la dirección correcta,
puesto que tú bien sabes
cómo puedo estar bien.
Ayúdame Santo Arcángel,
quiero seguir la voluntad de Dios,
muéstrame cómo hacerlo.
Hazme partícipe de tus bendiciones,
quiero estar bajo tu tutela.
Gloria a ti y gloria al Padre,
gloria al cielo y al Espíritu Santo.
Con ustedes estoy más que seguro,
siguiendo sus normas estaré tranquilo.
Me regocijo en la gracia que ustedes portan.
Ampárame bajo tus alas,
que de mí broten tus dotes,
tu sapiencia.
Espero poder decidir correctamente
cuando deba enfrentarme al mal.

Todos los atributos
que me darás con tus consejos,
los usaré para proteger a los míos.
Predicaré tu poder,
daré crédito a tu misericordia.
Espero que nunca dejes de enseñarme.
Ruego por mi familia también,
por los pequeños y los grandes.
Muestra tu luz,
conviértelos en reflejo de tus pensamientos.
No dejes que ninguno de mis allegados
se desvié del camino de Dios.
Ayúdanos a saber
qué o quién nos hará daño,
muéstranos a través de tus palabras
lo que el mal es.
Que los demonios no nos puedan alcanzar,
haznos capaces de defendernos.
Tu comandas a los ejércitos del Todopoderoso,
eso denota tus habilidades,
quién puede desconfiar de tus consejos
cuando incluso Dios reconoce tu valor.
Estoy a tu merced,
como consecuencia,
pongo mi fe y mis esperanzas en ti,
esperando que me guíes
y a mi familia por esta vida.
Gracias por ser ese maestro y general que necesito.
Amén.





