Siete Dolores de María Rosa Mística
Hoy te presentamos la Oración a la Corona de los Siete Dolores de María Rosa Mística. Para que te entregues en conexión espiritual con su santidad y puedas pedir aquel deseo que tanto necesitas.Santísima María Rosa Mística
Oh Bendita Madre,
dulce mujer con ojos brillantes y manos suaves
quien hasta el último momento de vida
de Jesús cuidaste su camino.
Porque aún después de muerto
lo tuviste en brazos
con el inmenso dolor
que siente una madre al perder a su hijo.
Por eso hoy te dedico esta oración
en honor a esos siete dolores
que como excelente madre tuviste que pasar
como misión al ser la Madre del Hijo de Dios.
Dignifico tu gloria
con la prueba de mi amor
y de mi admiración.
Oh María, te acompaño en el dolor de saber
que una espada de dolor
atravesaría tu alma
por los sufrimientos de Jesús,
el Rey de los Cielos.
Haznos dignos de ser tus hijos
e imitar tus virtudes.
Mientras tanto te acompaño en el dolor
de sufrir calamidades al huir furtivamente
cuando apenas Jesús era un pequeño niño,
el Niño Jesús quien estaba perseguido de muerte.
Haznos dignos de ser tus hijos
y aléjanos de las tentaciones.
Oh María, te acompaño en el dolor
de perder a tu pequeño hijo Jesús por tres días,
por la angustia que pasaste y el temor
a que algo malo le pasara.
Haznos dignos de ser tus hijos
y de guiar a los jóvenes por el buen camino.
Además te acompaño en el dolor
de ver a tu único hijo cargando tan
pesada cruz a cuestas,
por las lágrimas que derramaste
ante la impotencia de ayudarle y verlo sufrir.
Haznos dignos de ser tus hijos
y de imitar la humildad de Jesús.
También te acompaño en el dolor
de ver como sufría tu hijo
al ser clavado en la cruz,
el mismo dolor de sus heridas era
el dolor de tu corazón.
Por ello, haznos dignos de ser tus hijos,
aléjanos del pecado
y acércanos a la redención.
Asimismo te acompaño en el dolor
al presenciar la lanza que atravesó su
corazón y le causó la muerte.
Al recibir entre tus brazos aquel mismo ser
que acurrucaste tantas veces, ahora
estaba allí muerto sobre ti.
Haznos dignos de ser tus hijos
y de amar a Dios,
así como Él nos amó a nosotros.
Además te acompaño en el dolor
de tener que ver enterrar a tu
hijo amado y adorado,
el dueño y señor del universo.
Tus lagrimas derramaste y tu corazón hundiste
en la tristeza de perder a quien más amabas.
Finamente haznos dignos de ser tus hijos
y concédenos la gracia de
atender a mis plegarias.
Amén

