Poderosa oración de desagravio
Mi Señor Eterno, tuyo es el dominio y toda gloria; en este momento te quiero alabar y glorificar, puesto que eres santo y sin mancha.Me presento ante ti,
solo para implorarte que me perdones
porque sé que muchas en mis faltas.
Ruego que me escuches,
sé que tu amor es infinito;
igualmente profundo
apelo a ella, por tu perdón.
Entiendo que no merezco
tu gracias
mucho menos tu misericordia;
pero por fallarte mis huesos
se estremecen de dolor.
Desconsolada se encuentra mi alma,
al no hallar reposo ni paz
mientras tu perdón no sea para mí.
Quiero halla gracia en tus ojos,
olvida mis agravios;
de igual manera perdónalos.
Ya no quiero ofenderte,
Jesús ten misericordia de mí;
así como le tuviste a la mujer adultera.
Camina a mi lado,
y si te he causado dolor;
ruego que me tengas piedad.
El pecado y la tentación
trabajaron en contra de mi integridad;
y la atracción hacia ellas
me hizo caer finalmente.
Pero ya no quiero caer,
nunca más mi rey;
por ello quiero que tomes nuevamente
las riendas de mi vida.
Sin ti no sé que hacer Jesús de Nazaret,
sé que entiendes la situación
y por esta razón acudo a ti.
Quita mi afrenta de delante de tus ojos,
escucha mi voz;
aún cuando parece perderse
en el estruendo de mi pecado.
Añade a mi alama,
un fuerte alivio;
mi espíritu anhela ser refrescado
ya que, en tormento se encuentra.
Ayúdame Espíritu Santo,
intercede por mí ante Dios;
también ayúdame a no volver atrás
solo quiero de tu mano caminar.
Mis piernas están cansadas,
de sostener un cuerpo tan lleno de pecado
también lleno de dolor;
y siento que me derrumbaré
si no llegas a tiempo.
Inclina Dios,
a mí tu oído;
y escucha mi lloro
que en tu altar me encuentro.
Quiero que sanes las heridas,
de mi alma;
también consuélala del sufrimiento.
Hazme un nuevo corazón Jesús,
totalmente sensible a Dios;
Por lo tanto sabré
que nueva criatura seré.
Gracias te doy por morir
por mí en la Cruz
antes de yo creer en mí ya tú lo hacías
quiero que valga la pena tu sacrificio.
No quiero vivir en pecado,
tu eres Santo y yo quiero serlo;
a partir de ahora solo tú serás mi guía.
Extiende tus manos
y tómame;
de otra forma no podré salir de este tan
oscuro lugar.
Sana mi mente,
de todo mal pensamiento;
igualmente de malas maquinaciones.
Si te tengo a ti
en mi corazón
nada me hará falta.
Quiero buscarte a ti primero,
es más, solo a ti clamaré en mi angustia
no buscaré la justicia por mi mano,
todo te lo dejo a ti.
Toma el control de todos mis planes;
asimismo de mi vida entera
ya no quiero vagar en este mundo
como si no tuviera Dios.
Mi Dios es Jehová de los Ejércitos,
el poderoso en batalla;
igualmente Creador del cielo y la tierra.
A mi Dios solo alabaré
al solo exaltaré
serás lo primero en mi vida.
Mi alma la dejo en tus manos,
por último, te ruego mi
nombre no sea borrado
del libro de la vida;
te lo ruego.
Amén.

