Oración a Fray Leopoldo para pedir salud y bienestar eterno
No sólo puedes hacer esta oración para pedir salud y bienestar eterno cuando te encuentres delicado de salud, sino también puedes incluirla en todos tus días, y así contarás siempre con el cuidado y la sanación de Fray Leopoldo en tu vida. Confía en él y en sus milagrosas manos sanadoras.Querido y adorado Fray Leopoldo,
tú que eres conocido por ser
misericordioso y bondadoso, vengo
ante ti para suplicarte que me protejas
y me des el bienestar y la salud eterna.
Que mi vida siempre se encuentre
protegida por ti y el poder sanador
que Dios te ha otorgado para
utilizarlo en cada uno de sus hijos.
Mira mi cuerpo, mantén mi mente sana
para que nunca olvide las cosas importantes,
que mis ojos siempre estén saludables
para mirar cada una de las bellezas que
nuestro creador ha hecho para nosotros.
Deseo que mis brazos siempre estén
listos para realizar los quehaceres del
hogar, que no se sientan cansados
ni venga ningún mal a estropearlo.
Cuida cada uno de mis órganos,
contra enfermedades malignas que
pongan en riesgo mi salud y bienestar,
no permitas que nada entre a mi
organismo con intenciones de dañarlo.
Protege mis piernas, para que cada
día tengan las fuerzas de doblar las
rodillas para suplicar al cielo.
Pero no solo te pido por mi salud y
bienestar exterior,sino también espiritual,
te pido que cada día renueves mi fe, que
ninguna circunstancia que la vida me
presente haga que deje de confiar en Dios.
Conozco tu inmenso poder, sé que
eres capaz de ayudarme a sanar cada
parte de mi cuerpo y de mi alma, ven y
protégeme, manténme sano y aliviado.
No permitas que nada se interponga
en mi bienestar, que ninguna hechicería
entre a mi vida ni mi cuerpo, que solo
cosas buenas habiten mi ser.
En ti confío y a ti entrego mi vida, mi
cuerpo, mi salud y bienestar, para que
me otorgues la sanidad y cuidado eterno,
así lograré alabar cada día a Dios y los santos.
Ya no siento miedo de ninguna
enfermedad porque sé que cuento
con la gran protección divina.
Nada ni nadie tocara y dañara mi
bienestar mientras tenga a Dios y a
Fray Leopoldo guardando mi vida,
mi salud y mi bienestar.
En el nombre de Jesús yo decreto
que nada me dañará o perturbara.
Amén.

