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Las 3 llaves del Reino de Dios que te llevaran a tener éxito en la vida

30 abril 2020

Apreciado lector, en la siguiente reseña te mostraremos tres claves del Reino de Dios que te conducirán al éxito; dentro de tu vida espiritual y con tu entorno. Estas son tres eficaces herramientas, presentadas por Jesús a lo largo de sus años de ministerio en la tierra. Este texto te ayuda, a aclarar tus dudas sobre este contenido; además el presente artículo, las tres llaves del Reino de Dios, traerá mucho aprendizaje y bendición a tu vida, puedes compartirlo con tus amigos y familiares.

Las tres claves del Reino de Dios

Jesucristo en su tiempo de servicio en este mundo, nos dejo unas series de: consejos, enseñanzas, lecciones, exhortaciones para hacer de nuestro diario vivir un lugar más agradable y reconfortante para nosotros; entre los grandes aprendizaje que nos dejo, hablo de tres herramientas que no alinearan con el Reino de los cielos y estas son; el dar o practicar la caridad con el prójimo, la oración y el ayuno útiles instrumentos estos.

En primer lugar compartiremos conocimientos sobre el dar, de lo que busca Dios con esta cualidad humana. Una característica principal de esta obra de piedad, es el realizarlo sin esperar nada a cambio y también el realizarlo de corazón, en la palabra del Señor tenemos unos versos específicos donde encontramos referencias al respecto, en especial; en el evangelio del Mateo 6:2-4 que nos orienta de la siguiente manera:

Cuando, pues, hagas obras de misericordia, no hagas tocar trompeta delante de ti, como hacen los hipócritas en las sinagogas y en las calles, para ser honrados por los hombres. De cierto les digo que ellos ya tienen su recompensa. Pero cuando tú hagas obras de misericordia, no sepa tu izquierda lo que hace tu derecha, de modo que tus obras de misericordia sean en secreto. Y tu Padre que ve en secreto te recompensará.

Los versos anteriormente citados nos hablan, que cuando realicemos obras de misericordia; como ayudar a una amigo o un hermano en Cristo Jesús, no debemos hacer ostentación o gala de ello; ni andar regando la voz al respecto, ya que el maestro toma como referencia a los hipócritas, que cuando ayudan al prójimo hacen alarde de ello; para recibir recompensa del hombre y comenta también que ya por esto tenemos recompensa desde los cielos.

Así que si realizamos una obra de caridad, es mejor quedarse calladito al realizarla porque nuestra recompensa viene de Dios y no lo que piense o comente el hombre. Otra clave de las principales y más importantes, en la cual nos exhorto el maestro de Galilea; es sobre la oración, con ella abriremos y cerraremos puertas a; negocios, amistades trabajos, relaciones personales entre otros, que desde el Reino de los cielos nos lo permitan.

En Mateo 6:5-6 encontramos, lo que quiere Dios con la oración y citamos: «Cuando ores, no seas como los hipócritas, que aman orar de pie en las sinagogas y en las esquinas de las calles, para ser vistos por los hombres. De cierto les digo que ya tienen su recompensa. Pero tú, cuando ores, entra en tu habitación, cierra la puerta y ora a tu Padre que está en secreto; y tu Padre que ve en secreto te recompensará”.

En los versículos anteriores Dios nos orienta, que cuando realicemos oraciones en público específicamente en las iglesias no busquemos sobresalir al hacer esta actividad; para ser resaltado ante los hombres, ya que al hacer esto tendrás tu serás recompensado y también hay una guía de cuando ores en tu cuarto; cierres la puerta de este y ora, tu Padre Celestial que te ve en lo secreto te recompensara en público.

Llaves del Reino Celestial

las tres claves del Reino de Dios. Con la oración buscamos esa relación de cercanía con el Dios Todopoderoso. Planteamos nuestros problemas y anhelos a él; y que el aunque los conoce, busca esa relación de cercanía contigo. Otras de las llaves del Reino es el ayuno en Mateo 6:16-18 recibimos instrucciones de cómo debe ser este y citamos:

Cuando ayunes, no os hagas los decaídos, como los hipócritas, que descuidan su apariencia para mostrar a los hombres que ayunan. De cierto os digo que ya tienen su recompensa. Pero tú, cuando ayunes, unge tu cabeza y lávate la cara. Al realizar este mandato divino, no debemos descuidar nuestra apariencia física buscando impresionar al hombre; sino que ten una apariencia impecable de limpieza y pulcritud.

Tu padre que ve tu esfuerzo en ayunar, te recompensara en público si tienes esta aptitud ante el ayuno y serás altamente gratificado.