Plegaria para suplicar el poder de la Santísima Trinidad para poseer amor
Puedes hacer muchas suplicas relacionadas con el afecto, pero está oración para invocar el poder de la Santísima Trinidad para tener amor, es especial. Está dirigida a pedir que este gobierne tu vida y tus pasos, para convertirte en un ser humano que lleva, a Dios Padre en su corazón.“Oh Padre, vengo a implorarte,
ya que necesito que habites en mi corazón,
sobre todo, de tu manifestación en cada parte,
o aspecto de mi vida. Ayúdame Dios mío.
Santo Padre Creador,
tu eres luz en las tinieblas, de modo que,
guías nuestros pasos.
En consecuencia, te pido que me socorras,
para que vivas en mi corazón, en mi alma,
habites en mi hogar y en mi trabajo,
también en la sociedad mundial.
Igualmente, te ruego,
ya que son muchas las almas,
que hoy se encuentran perdidas.
Las cosas que nos agobian nos impiden ver,
es decir, que por causa de la
angustia somos cegados,
de ver al salir el sol, mirar la
Gloria de tus Bendiciones.
Concédenos Padre este don Divino.
en consecuencia, te suplico que,
el poder transformador este en mis manos,
que nunca lo pierda.
Ese que me permite ser luz en la oscuridad,
que da empatía, que transmite tu mensaje de amor,
dando también testimonio de la Fe,
que yace en la esperanza de tus palabras.
Lléname de amor, de fuerza, de ímpetu,
ya que sin ti nada soy,
habita en mi Señor Jesús.

Virgen Santa, amorosa madre,
de esta forma también te pido que me cubras,
con tu Sagrado Manto y tu especial amor,
concédeme la sabiduría que existe en tus dones.
Ángeles amados, seres de luz,
guárdenme por el camino del bien,
es decir, por ese que lleva a Dios.
Pido perdón, ya que algunas veces he fallado,
faltando a los mandamientos de Dios,
sobre todo, en aquel que nos dice que,
amemos a nuestro prójimo como
a nosotros mismos.
Dios mío, en consecuencia,
permíteme seguir conociéndote,
dame la fuerza que hoy necesito.
Que mis ojos solo vean amor,
asimismo que mis manos,
lo transmitan, que el poder
transformador que yace en él.
Sea expresado por mi hacia el exterior,
permíteme pues admirarlo en mis días.
Espíritu Santo, desciende sobre este mundo,
donde tantas son las almas que,
se están apartando del amor de Dios.
Por estas especialmente imploro,
porque conozcan la grandeza de
nuestro Padre Celestial,
su omnipotencia creadora, asimismo que,
sean testigos de su afecto infinito.
Del mismo modo, transforma aquellos corazones,
endurecidos por la amargura, por el tiempo,
por la desesperanza, por el enemigo oculto,
que se roba la paz del hombre.
En mi vida hay gozo,
porque honro tu nombre.
Ya que a tus enseñanzas me remito.
Amén.”

