Oración de la Santísima Trinidad para el resguardo de los niños del mundo.
Hay diferentes oraciones para pedir por nuestros hijos, esta oración de la Santísima Trinidad para la protección de los niños, es poderosa. A quienes dan testimonio en el cielo, según se encuentra en nuestra Santa Biblia. La plegaria es la siguiente:“Oh Dios Padre, de esta forma imploro a ti,
también a tu Hijo Jesús he de rogarle,
y al mismo tiempo al Espíritu Santo.
Vengo en este momento a pedir especialmente,
por la protección, guarda y amparo
de todos los niños.
De manera que, nada les falte, ni amor, ni cobijo,
ni alimento, ni quien les guíe en su camino.
Dios Padre Creador, te pido,
sobre todo, por los que sufren,
quienes se encuentran batallando.
Por lo que sienten mucho dolor en consecuencia,
de enfermedades que ponen en juego sus vidas.
Del mismo modo, por quienes sufren a manos de,
quienes deben cuidarlos en la tierra.
Ángeles del cielo,
suplico que les auxilien,
guarden y protejan.
Jesús, te imploro que te acerques a cada uno,
dándoles esperanza, compañía y aliento
Sin duda responderás a esta suplica,
por favor protege a todos los niños.
De la misma forma, es mi suplica,
por quienes crecen sin sus padres,
o sin uno de ellos.
Espíritu Santo, a ti te ruego que, por piedad,
Desciendas sobre sus cabezas y les llenes de luz,
por supuesto de amor, de ese,
que se lleva en el alma.
Ruego sobre todo que,
Ningún niño derrame lágrimas de tristeza,
ni de angustia o desasosiego.

Por lo tanto, ocurro,
ante el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo,
para que la protección de la Santísima Trinidad,
sea concedida para mis hijos.
En consecuencia, protégemelos,
guárdamelos de todo mal en los momentos que yo,
no les acompañe o que les toque estar solos.
Te lo imploro, de esta forma es mi ruego Padre
Que la poderosa Sangre de Cristo,
les cubra, sobre todo les ampare y favorezca,
librándolos de cualquier mal.
En consecuencia, pido por la salud de ellos,
por su felicidad, energía, inteligencia,
bondad y amor.
Permíteme ser ejemplo, trasmitirle tus palabras,
darles testimonio de tu grandeza.
Padre Santo, que jamás me les falte alimento,
asimismo, que no me les hagan daño,
que la Santa Virgen me los cubra con su manto.
Con todo mi corazón en este momento imploro,
que escuches a este padre, tío o abuelo.
Por consiguiente, es mi esperanza mi Fe,
sobre el resguardo de la vida de mis pequeños.
También Bendíceles con un corazón,
de donde dimane sabiduría,
que solo puede derivar de tu amor.
Gracias Cristo, porque sé que me escuchas,
cada vez que de rodillas vengo a pedir,
por mis hijos y los del mundo.
En resumen, pido que crezcan en amor.
Santísima Trinidad, de esta forma,
te los encomiendo siempre
Bendícemelos.
Amén.”

