Oración a la Medalla Milagrosa para los niños de hoy
Vivimos en una época donde lo superficial ha pasado a ser más importante que lo espiritual, el materialismo ha abarrotado nuestras vidas. Nos mantenemos en una constante lucha interior para que nuestra vida no se aparte de la conexión de Dios. Enfrentamos una guerra en contra de pecados y tentaciones. Pero cuando nuestra fe es verdadera y está fortalecida en Cristo Jesús, no hay quien pueda contra ella. Así debe ser la fe que inculquemos en nuestros niños. Cuando pidamos con La mejor oración a la Medalla Milagrosa para orar por los niños, pidamos por renovar cada día su fe en Dios.Divina Medalla Milagrosa
Poderosa Madre Celestial,
Reina de los Cielos y de la Tierra,
mujer y madre amorosa que entre tus brazos
protegiste a Jesucristo en su niñez.
Virgen María, mujer santa y milagrosa
que a través de tu revelación ante Santa Catalina
dejaste ver lo que guardabas en tus
manos para nosotros tus hijos.
Conoces el amor que Jesucristo
profesaba ante los niños,
sabías que sus almas estaban puras y
libres de la maldad de satanás.
Pero también sabías que eran presa fácil
para caer en tentaciones
y penumbras guiadas por el maligno.
Pero tu amor es más grande que todo,
tu amor es infinito y tus rayos de luz alcanzan a
alumbrar lugares recónditos e inciertos.
Y como madre amorosa llevas dentro de ti esa
naturaleza innata de proteger
a tus hijos ante todo peligro.
Hoy imploro ante ti,
con el amor de madre,
para que cuides y protejas a mis niños,
a mis hijos, a mis nietos, a mis vecinos,
a todos aquellos pequeños seres de luz que
son el reflejo de la bondad de Dios.
Esos niños del mundo que están en
crecimiento y en aprendizaje,
que tienen hambre de conocer y saber del mundo,
alimenta su alma y calma su sed
con la palabra divina de Dios.
No permitas que el odio, la envidia, el resentimiento,
la ira, los vicios, la maldad,
se apoderen de sus pequeños corazones.
Madre Santa y Pura,
cúbrelos con tu santo manto,
báñalos de luz divina,
llena su mente de pensamientos gratos
y agradables a Dios.
Aléjalos de la tentación y del pecado,
que no les falte el techo, la comida,
el abrigo y el amor de su familia.
Guía a sus padres por el camino correcto
bajo los mandamientos de Dios,
para que con orientación y obediencia sean
padres honestos y responsables,
ejemplo a seguir por los niños que hoy educan.
Asimismo Madre Purísima y Santísima,
Medalla Milagrosa y poderosa,
no abandones a ningún niño del mundo e ilumina
con tus rayos de luz su camino.
Amén.

