Oración que mueve montañas y ayuda a conseguir tus objetivos
El respaldo que nos da nuestro Señor, lo podemos reforzar con alguna oración al Ángel de la Guardia para que nos acompañe, sin duda, el camino de la vida es largo. Ser paciente en tu proceso, te ayudará a cumplir todas las expectativas:Padre Milagroso,
Tú que todo lo ves,
por favor, escucha mi plegaria
y cúbreme con tu fuerza divina.
A pasar los días,
me encuentro un poco estresado.
Tengo objetivos grandes,
que busco trabajar poco a poco.
Sé que la avaricia es un error,
no obstante, es muy humano
tener esta obsesión de ganar.
Trabajo enfocado
en crear un futuro próspero para mi hogar,
cumpliendo metas personales
que será un bien para todos.
Ahora bien, en la búsqueda de estos objetivos,
a veces, siento que abandono lo más importante.
Trato de equilibrar todas las cosas de la vida,
lo extraordinario es que siempre
hay un desbalance.
Ayúdame y acompáñame en tener orden,
soy partidario que somos personas
en constante crecimiento.
Dios Padre, ilumíname con la sabiduría
de no nublarme por el dinero.
Quiero para mi vida paz, amor,
serenidad, intimidad y salud.
Con salud estoy seguro
que puedo conseguir todo en esta vida,
no tengo miedo a enfrentarme
a las adversidades, porque Tú estás conmigo.
Las adversidades son retos,
factibles para atraer todo lo bueno del universo.
Me siento feliz y pleno,
me siento agradecido.
Cada vez noto a mi alrededor tu gracia,
agradezco tu acompañamiento.
Mi fe es sincera,
todas las plegarias que te dedico
son de corazón.
Nuevamente confío
en que estarás en todos los nuevos objetivos
que me plantee, Padre Todopoderoso,
Rey en el cielo y la tierra.
Confío y creo que tu bondad me hace confiar
en todo lo bueno que tienes para mí.
Confieso que las veces que me he sentido abatido,
fue por falta de no analizar.
Analizar que cuando me quitas algo de mi vida,
al final, tus planes son
que me traerás algo mejor.
En caso de desviarme por tu sendero, guíame.
Mándeme la señal para reconducir mi caminar.
Sé que el primer paso,
nunca nos lleva a donde queremos,
pero nos da la fuerza de cambiar.
Soy tu hijo, aclamo con dicha.
Afirmo que eres mi guía,
Tú combates todo aquello que no puedo ver.
Pido por nunca desconectarme de tu fe,
porque a tu lado,
puedo alcanzar las cosas que deseo
y se ven imposible.
Escucha mi plegaria milagrosa,
dame la fuerza para ir
paso a paso a cumplir lo que tienes para mí.
Trabajo para sentirme orgulloso
y te sientas orgulloso de tu hijo,
acá en la tierra.
No es fácil, Padre Celestial.
Dame mucho valor,
bríndame siempre la ilusión
y alegría de aguantar.
Además de conservar las esperanzas.
Evade de mí
todas las personas que me deseen el mal.
Y mejor dame la certeza
de esa fuerza de seguir creciendo.
Sé que me amas y no me dejaras caer,
sin duda, con bondad y devoción,
permitas que pueda acercarme a ti.
Conviértete en mi guía y protector,
serás mi mejor arma
para alcanzar mis objetivos.
Por favor, ayúdame a seguir transformando mi vida.
Con disciplina y dedicación,
cosecharé lo mejor de lo mejor.
Me despido con un aliento de tranquilidad.
Seguiré avanzando mediante las pruebas
y dificultades de la vida,
hoy y siempre.
Amén.





