Para leer y ser bendecido todas las mañanas con la oración más poderosa.
Una forma de apreciar a Jesús nuestro señor es mediante la oración más poderosa para leer y ser bendecido todas las mañanas, es algo que siempre debemos tener presente en nuestros pensamientos simultáneamente en nuestra oración. Por lo tanto, si oramos en las mañanas sabremos que el Señor estará presente acompañándonos en cada evento que tengamos o trabajo que ejecutemos. Así te llevaremos a esta eficaz oración para que logres un día lleno de bendiciones.Oh! Dios grande, padre redentor omnipotente,
creador del cielo y de la tierra.
señor mi juez justo y divino,
te doy gracias por este nuevo día que me has obsequiado.
Un nuevo amanecer con un sol resplandeciente,
augurando miles de bendiciones para mí.
tengo el privilegio de tenerte siempre presente,
para así también ser mejor servidor que el día de ayer.
De todo corazón también te doy gracias por mi familia,
asimismo unos buenos amigos que me apoyan.
Ellos me guían siempre por el buen camino,
siempre tomándote como ejemplo de vida Señor.
Todas las bellas manifestaciones que llegan de tu parte,
como bendiciones en mi vida.
Padre Todopoderoso por medio del Santo Espíritu,
concede que cada uno de mis pasos sea acorde a tu buen ejemplo.
Bendíceme Padre Todopoderoso ilumíname con tu luz,
para ser portador defensor de tu hermosa palabra.
Mis manos sean divinas y grandes,
Para saludar a mis hermanos con alegría.
Oh Señor padre todo poderoso escucha mis suplicas,
Bendice día tras día mi trabajo.
Permíteme ser un prospero y exitoso,
demuestra todo tu poder en mí tu hijo fiel.
Déjame ser bendecido en cada situación que se presente,
por medio de sabiduría para afrontarlas.
Quiero conocer el regocijo de sentir tu corazón en el mío,
para guiar a mis hijos cada día a seguir tu camino de victoria.
Si! Señor Padre amado… por eso vengo a ti,
quiero ser tu leal siervo en la tierra.
Para así tener lugar en tu reino de los cielos,
no permitas que caiga en tentación y líbrame del mal.
Me entrego señor padre todopoderoso,
en tus manos coloco mi vida.
Con la esperanza de ser tu reflejo en mis acciones,
concédeme la paz y la gloria padre amado.
Quiero demostrar que tu nombre es bendito,
confirmando todos los milagros que me proporciona.
Cúbreme con su manto sagrado,
en nombre del Padre del Hijo y del Espíritu Santo.
Amén.

