La palabra para Dios para la liberación de ataduras
La poderosa Palabra de Dios de liberación ¡Rompe mis ataduras! Es saber escuchar lo que Dios nos está queriéndonos decir, es recibir una respuesta clara y contundente por medio de la oración que necesitamos para acomodar nuestra alma y espíritu. Este tipo de ataduras dejemos dejarlas a un lado y saber que algo mejor nos espera en las manos del Señor. No dejes de confiar en sus maravillosos planes, el romperá atadura de cualquier engaño que a tus ojos parezca mágico. Pero realmente no es así.Señor Dios, hoy necesito de librarme
de cadenas que no traen nada bueno,
Aleja de mi cualquier poder maligno que solo quiere,
hacerme hundir en la tristeza, egoísmo y falsos sentimientos.
Queriendo lograr que no actuara conforme a tu voluntad.
Porque solamente tú eres el dueño de mi ser
y es a ti a quien alabó tantas veces en mi vida.
Estoy protegido por tu amor y así quiero permanecer siempre
con la seguridad que estoy contando con tu compañía en todo momento.
Amado Padre Celestial no me dejes nunca,
porque sin tu presencia ten por seguro que estaría perdido.
Libérame de cadenas emocionales o espirituales que Satanás
quiera interponer en mi camino para verme sufrir.
Satanás no tiene cabida en mi vida porque solo profeto
tu palabra, mucho menos en mi mente y en mi corazón.
Con el Santísimo Poder de la Sangre de Cristo,
estoy cubierto y protegido ante todo mal
y mi mayor espada es la palabra de Dios.
Tú conoces mi corazón, como también mis intenciones y
sabes que existe un alma bondadosa que creerá
siempre en ti y en tus buenas intenciones.
Señor no me defraudes nunca en la vida,
no me dejes solo que sin ti me perdería.
Declara cualquier fuerza maligna hechicería,
brujería, santería fuera de mi vida porque declaramos
que bajo tu poder nada de esto tiene algo que hacer.
Dios mío, escucha mis llamados de auxilio porque
no puedo seguir atado a lo que me hace daño
y a lo que me está lastimando.
Imploro tu inmensa y noble presencia en mi vida
porque la necesito urgentemente.
Gracias amado y divino Señor
por entenderme y por escucharme.
Necesito siempre de ti y de tu palabra,
porque es aliento de vida cuando nos encontramos perdidos.
Te glorificare por ser tan poderoso,
daré testimonio de tu palabra y salvación.
Amén.

