Oración especial para conseguir paz.
En la Biblia está escrito lo siguiente: “En fin, hermanos, alégrense, busquen su restauración, hagan caso de mi exhortación, sean de un mismo sentir, vivan en paz. Y el Dios de amor y de paz estará con ustedes.” (Corintios 13:11) Entonces el mensaje es sumamente claro, es necesario buscar restituirnos, para alcanzarla, solo de tal manera tu podrás vivir en armonía y sin martirios. Esta oración poderosa de liberación contra el tormento, dice así:“Amado Padre tu que me socorres,
en tiempos de adversidad,
hoy invoco tu presencia,
guárdame por favor de todo mal.
Vengo ante ti con mi espíritu desorientado,
sin saber qué hacer, me encuentro agobiado, nada me calma,
todo me causa frustración, ira, desasosiego.
Me levanto sin fuerzas para continuar
siendo una verdadera tortura alcanzar el final del día.
Dios mío, permíteme ver la grandeza de tu obra, del poder de tu creación.
Deseo ver el cielo reconociendo que ese azul es tu idea,
quiero sentir el tibio calor del sol, apreciar las maravillas de la naturaleza,
observar al niño que sonríe, al padre que ama, porque estoy seguro
de que agradeceré también la Bendición del aire que entra a mis pulmones,
que me permite que mi corazón lata y saber que estoy vivo es gracias a ti.
Padre guárdame en tu camino de Gloria, Santifica cada uno de mis pasos,
te imploro que en este sendero dispongas a tus Ángeles de Luz para que
me acompañen, porque son batallones los que requiero hoy a mi lado,
además imploro que no me falte jamás tu amor,
que se quede en mi corazón y en el de mi familia.

Te suplico que se restaure la tranquilidad en mi pecho.
Desde hace un tiempo confieso que he estado alejado de tus mandamientos;
por lo que, me arrepiento mucho, por eso pido mis pecados sean perdonados.
No soy un ser humano perfecto, pero es en tu camino en el que me hare salvo.
Aquí me quiero mantener Señor Jesús.
Prometo no volver a desobedecerte, no caer en las tentaciones
que me arrojan luego a la senda de los suplicios permanentes
como modo de esclavizar el alma.
Esta escrito que eres un Dios de perdón, de amor,
por eso sé que este sufrimiento no viene de ti,
sino de aquel que quiere que te niegue,
Padre te serviré, por ello a ti te demando alivio,
eres mi roca, ese escudo que necesito
en mis tiempos de desolación o tormento.
En todo momento de aflicción estaré en oración,
porque es mi única heroica arma,
en estos momentos de angustía.
Amén.





