Oración Santa Elena para combatir el trastorno de ansiedad
La ansiedad es una enfermedad que se desata como consecuencia de múltiples pensamientos o situaciones que nos preocupan en exceso. Es fácil caer en manos de la Ansiedad cuando pasamos por momentos de dificultad y tribulación. No olvides que eres hijo de Dios, confía en Él. Es cierto que la vida es compleja y difícil en muchas ocasiones; es totalmente valido sentir miedo al ver las dificultades y pruebas que se erigen ante nosotros. Sin embargo, Dios es capaz de calmar hasta la más terrible de las tormentas, abandónate en sus manos y reza con profunda fe, esta oración.Acudo ante ti Santa Elena,
Antorcha Resplandeciente de la Iglesia
para pedir tu piadosa intercesión.
Tú que a pesar de ser la madre del Emperador Constantino
decidiste prescindir de los lujos
para mezclarte con los pobres y poder ayudarlos…
Escucha mi humilde petición.
Esta terrible enfermedad me está matando poco a poco;
camino, respiro y vivo con profundo miedo…
Un miedo que no logro identificar, uno que me paraliza y me impide
ver la belleza de las obras de nuestro Señor.
En las noches se me hace difícil dormir;
siento que el pánico que siento es tan grande que va a ahogarme…
Mi corazón no para de latir de forma acelerada y eso me asusta aún más.
Mis padres no comprenden lo que siento,
mis hermanos piensan que estoy exagerando
y mis amigos creen que he perdido el juicio…
Me siento incomprendido, triste y solo.

Poco a poco me he ido alejando de mis padres,
hermanos y amigos; pues difícilmente
logran comprender como me siento.
No soy capaz de atreverme a amar…
¿Quién querría estar con alguien que padezca de este trastorno?
Ni siquiera sé, si yo me acepto tal cual soy.
Por eso acudo a ti, Santa Elena,
madre del victorioso emperador Constantino;
tu que nunca te alejaste de Dios a pesar de las tentaciones y los lujos…
Enséñame a confiar en Él.
Intercede por mí, ya no quiero sentirme solo, incomprendido, triste y vacío.
Quiero experimentar el amor, quiero sentirme merecedor de ser amado;
quiero sentir la alegría de estar vivo nuevamente…
Ya no quiero tener más miedo.
Confió en tu santa y poderosa intercesión,
¡Oh, antorcha resplandeciente de la Iglesia!
Dame un poco de tu fe, para que así pueda ser capaz
De creer nuevamente en que Dios puede Salvarme
del terrible mal que me aflige a diario.
Amén.

