Oración a Santa Elena para afrontar la tristeza
Nada es para siempre, tanto lo bueno como lo malo, inexorablemente pasara… Dios es lo único que no pasa, no cambia; Dios es el mismo hoy, mañana y siempre. Aunque sientas que la situación que te aflige es muy grande, que nada ni nadie podrá ayudarte; Dios es más grande que tu problema, Él te tomara en sus brazos y te sacara del lugar donde estas, si tú se lo permites. Confía en Dios y en su infinita misericordia, déjate tomar pos sus piadosas manos; el aliviara tus cargas y las hará más llevaderas, solo confía.Santa Elena,
tu que fuiste madre del victorioso emperador Constantino,
acudo a ti pidiendo tu santa intercesión.
No sé cuántos años han pasado desde que empecé
a sentirme triste, solo y desamparado.
Oculte mi tristeza a través de sentimientos negativos
como la Ira y el Resentimiento.
Lastime a muchas personas,
solo porque en el fondo estaba
profundamente triste y deprimido…
Yo, no quería reconocer que lo estaba.
Me siento como una rosa llena de espinas,
lastimo a las personas sin querer…
No he sabido manejar mis emociones…
mi tristeza…. eso ha afectado mi vida y mis relaciones.
No quiero seguir viviendo triste,
tampoco quiero camuflar mi tristeza bajo la máscara
de la ira, la irritabilidad o la agresividad.
Solo quiero vivir y ser feliz…
disfrutar de las maravillas de las obras de nuestro Señor.

El mundo está repleto de cosas hermosas:
el firmamento y sus estrellas;
los animales y los bosques; las personas y su amistad;
la familia y su incondicional amor…
Quiero ser capaz de disfrutar de todo esto a plenitud.
Cuando era un niño vivía con total tranquilidad,
confiaba plenamente en mi madre y en mi padre…
sabía que ellos siempre tendrían la solución
a cualquier problema y que nunca me iban a dejar
solo y desamparado.
Ahora que he crecido y soy un adulto,
mis padres ya no están para socorrerme…
Olvide por completo que el Dios que hizo
el cielo y la tierra también es mi padre,
que Él más que nadie me ama y que murió en la cruz por mí.
Intercede por mi Santa Elena;
quiero sentir la alegría de estar vivo nuevamente,
quiero vivir despreocupado y con la certeza
de que el Dios que hizo el universo es mi padre y se ocupa de mí.
Ya no quiero estar más triste y deprimido.
Que mi sanación espiritual sirva como una alabanza al altísimo.
Amén.

