Oración para que San Francisco de asís mantenga unida a mi familia
Para que tu familia se mantenga siempre unida, tienes que rezar constantemente antes de dormir, por lo menos 1 o 4 veces semanal, esto es para que la oración se San Francisco de Asís para la familia tenga efecto. De forma positiva atrayendo la bondad y el amor entre los integrantes de la familia promoviendo la comprensión y el afecto tanto emocional como físico que debe ser fundamental para que todo se mantenga en orden. ¡La oración es simple, cierra los ojos y sígueme!Acudo a la divinidad del señor Jehová mi dios
bendito protector del inocente.
Pido hoy por mi familia y amistades,
atreves de tu inmenso amor.
Hago esta petición que sé que me cumplirás mi Dios.
También pido a ti San Francisco de Asis,
que no me abandones ni a mí, ni a mi círculo familiar.
Con tu divina bondad otorgada por el padre que todo lo ve.
Ayuda a mi padre que aporta la comida del hogar.
Bendice a mi madre que ama a sus hijos como parte de sus entrañas.
Cuida a mis hermanos y hermanas de toda mala decisión.
Aporta salud a todos y cada uno de mis seres amados.
Incrementa la capacidad de todos nosotros
para poder amar sin restricción y en pro de la bendición del padre.
Nunca abandones a ninguno,
por muy difícil que la circunstancia se ponga.
Que la misericordia sea la base y principio
de toda acción en este hogar bendito con luz de los cielos.
Concede sabiduría para tomar decisiones con la voluntad del padre Jehová.
E intercede por nosotros ante los ángeles y la santísima trinidad,
para que siempre nos vean con ojos de amor y misericordia.
Limpia el ama y la mesa donde comemos a diario,
de toda mala energía.
Acudo a los ángeles custodios,
para que no dejen que los pies de mis seres amados
tropiecen y caigan en el camino turbulento.
Creador hago la petición de protección contra todo mal que
pueda atentar a mis amados.
A continuación, Padre,
pongo los nombres de mis amados para que los protejas.
(nombres de los familiares y posición dentro de la familia).
Ellos son el tesoro más grande que tengo
y no me permitas que nada los lastime,
Ni hoy, ni nunca, porque en Jehová creo y nada me faltara.
Siendo el mi pastor benevolente, amoroso y estricto con sus reglas.
Acudo y respeto todas y cada una de ellas,
cumpliendo en lo que tu voluntad dictas.
Amén.


