Oración a San Jorge para quitar males generales
No importa si tienes mucho tiempo creyendo en dios o poco tiempo, lo que verdaderamente es vital es creer que él te cumplirá la petición atreves de oración a San Jorge para quitar males, reforzada por la fe que se tiene en dios todo poderoso. Si bien es necesario que tengamos en cuenta que toda obra que hagamos está basada en la humildad, engrandeciendo al padre en todo momento, porque si bien del venimos a él se lo debemos. Esta oración inicia de la siguiente forma:Poderoso Creador a ti me remito pensando
y amando como nunca antes tu palabra.
Pido que me puedas ayudar con esta incomodidad
que me generan los males en mi cuerpo y dañan mi ser.
Por eso hoy estoy pidiéndote o Santo Jorge,
que la luz sagrada me cubra en los dolores y purifique mi cuerpo.
Sanándome de adentro hacia afuera,
desde lo más pequeño a lo más grande,
dándome una oportunidad, para lograr abandonar esta carga.
Estoy cansado y en el señor descanso,
porque así habla en el sagrado libro donde las escrituras están.
El cual nos lleva por una guía de vida perfecta,
y agradable a los ojos del padre que tanto nos ve.
Creciendo, así como cuando un padre ve crecer a su hijo,
honrare a mi Padre en la gloria para que el me bendiga.
Haciéndome libre de esta tormentosa pena que me consume lentamente,
liberando no solo mi alma, si no mi cuerpo.
Cuida mis pasos librándome para no caer en más enfermedades
que puedan atentar contra mí.
Hago un llamado al cielo en el que se encuentran
todos los Santos y Ángeles, para que acudan a mí en refuerzo.
Siendo mis escoltas celestiales que velan por un hijo del padre,
al que debéis cuidar por orden Divina.
Para que nada malo le pasase, ni ahora ni nunca,
por gracia de la escolta Divina, que brilla con luz ensordecedora.
Derritiendo con su calidez todo lo frió que este a su alrededor,
por orden de la palabra del Padre.
Me declaro sano en dolencias y dolores,
que me puedan atormentar,
por razón me vuelvo intocable ante los ojos de la maldad.
Ni el malvado ni ningún otro me tocara en el cobijo
que el señor tiene para mi asegurado donde los santos están.
En mi compañía en los ángeles custodios vigilantes de la maldad
que podase suceder.
Amén.


