Oración a San Marcos de León para poder controlar la ira y ser perdonados
Todo lo que nos afecta tiene una solución, mientras nuestras decisiones o soluciones la respalde nuestro Señor. Es efectivo cuando querernos curarnos, porque con estos ataques de ira solo le hacemos daño físico o emocional a las personas que amamos. La oración a San Marcos de León para vencer y dominar la ira acumulada, es para un Santo que siempre fue noble y que dio testimonio de las obras de Jesús en la tierra escribiendo su propio evangelio como San Pedro. Puedes aprovechar esta oración, para salir de ese molestoso problema de ira:Padre Amoroso Celestial,
infinito en misericordia
y amor para con nosotros.
San Marcos de León, poderoso, valiente,
grande y fuerte, suplico tu intercesión.
Vengo a ti alzando los brazos, en señal de rendición,
para entregarte mi lucha en este momento.
Tengo una lucha que me acecha lo profundo de mi alma.
Soy incapaz de lidiar solo con esto,
es una enfermedad señor,
esto contamina mi corazón y mi cuerpo.
Tú eres el único que puede romper
con esta raíz de amargura, esta raíz de ira.
Desplaza, desentona toda fealdad de ira de mi corazón.
Amado, San Marcos de León.
Planto esta ira inconmensurable, que alberga mi corazón.
La coloco a tus pies, y oro para que,
en tu infinita misericordia, expongas
y saques lo que esta acechando mi corazón.
Si algo se ha alojado dentro de mí,
lo que ha hecho nido en mi mente.
Si me roba la paz.
Lo que me quita el sueño.
La sitúo ante ti, para que me hagas libres de ella.
Confieso todo el enojo, ira y amargura
permito que aflore en mi corazón.

El primer paso es reconocer.
Es el poder de la confesión.
Si confesare con mi boca, todo aquel será perdonado.
Confieso, que eres fiel y justo para perdonar.
Noble y valiente San Marcos de León.
Libérame de toda esta contaminación que
habita dentro de mí.
Para que no siga contaminando mi mente y mi cuerpo.
Quítale el derecho a enfermarme.
Que esta raíz de amargura
me abandone por completo.
Desarráigala de mi interior.
Saca de mi todo lo que no te agrade, pesa mi corazón.
Soy libre, mi corazón es libre,
mi mente es libre de toda cadena de opresión.
Toda cárcel espiritual de ira, maldad,
amargura y malos sentimientos.
Gracias Dios Todopoderoso.
Gracias querido San Marcos de León,
por tu preciosa intercesión.
Amén.

