San Miguel Árcangel, te dará protección en la noche
Jefe del ejército de Dios, San Miguel. En defensa del Reino de Dios, luchó y arrojó a la tierra al ángel negro Satanás. Su más importante tarea, proteger al pueblo del Padre eterno. En él está nuestro refugio y nuestro amparo contra el mal.Príncipe de los cielos, San Miguel Arcángel
Capitán de los Ángeles que has sido
designado en la inmensa tarea de proteger al
Reino de los Cielos y a los hijos de Dios.
Me dirijo ante ti en sagrada oración al
momento de entregarme al descanso de la
noche, sin antes pedir descienda tu poder
sobre mí.
Asimismo pido principalmente protección para
mi casa, para mi hogar y para todos los que
en ella vivimos, hazla invisible ante el
enemigo.
Santo Arcángel en el sueño sé nuestro
defensor contra los poderes diabólicos.
En la noche cuando todo sea calma y silencio,
en la oscuridad te pido vigila mi sueño y como
líder en la batalla contra el mal, reprende a los
espíritus del insomnio y a los espíritus
malignos que van en busca de las almas de
Dios.
Oh Jefe de los ejércitos de Dios, protector de
la Iglesia Universal y abogado del pueblo del
Padre eterno, ampáranos, aléjanos de las
acechanzas del perverso que ronda por las
noches para perturbar nuestra tranquilidad.
Además libéranos de los miedos y
concédenos la bendición de una noche
tranquila y de un sueño reparador.
Mientras tanto te invoco San Miguel Arcángel
para que relajes mi cuerpo, envía la paz a mi
alma, suelta mis tensiones y dame serenidad.
Porque yo me entregaré confiado al
descanso, dando gracias por tu protección.
Mi alma se eleva para alabarte y decirte
que rezaré por ti porque creo en ti.
La bendición te es concedida por Dios y tu
fortaleza te permite destruir al seductor del
mundo entero.
También acudir en oración a tu santa y
milagrosa defensa, poderosa en el cielo y en
la tierra, para que me protejas si mis horas de
la noche son de trabajo que mis deberes me
impongan.
Si debo trasladarme por tierra, cielo y mar en
la noche, dame luz y permíteme superar los
peligros que me acechan.
Si estoy perdido muéstrame el camino y si la
muerte me llama dame paz. Que durante la
noche los nervios no me traicionen ni los
impulsos me dominen.
Asimismo que no se presenten tentaciones
que me lleven a la perdición, sé vigilante
Príncipe Celestial ante las situaciones que
pongan en riesgo mi vida y llévame de vuelta
a casa Soldado con Espada.
Finalmente doy infinitas gracias por tu
asistencia mi Ángel Guardián, porque me
cobijas, me refugias, me escondes.
Además siento que me proteges y puedo
tener un sueño feliz. Confiado en ti recibo la
bendición en nombre del Padre, del Hijo y del
Espíritu Santo.
Amén.





