Oración a Santa Gema para protección y alejar a mis enemigos
Claro, Santa Gema puede ayudarte a ahuyentar a las personas que te desean algún mal y protegerte de sus malas influencias, de su mala vibra y de sus malas intenciones. Solo debes implorarle que interceda ante Dios Todopoderoso para que te brinde esa protección que tanto necesitas. Es conocida que la envidia y la mala voluntad puede hacerles daño a las almas desprotegidas, sobre todo a las personas jóvenes y confiadas. Es por esto que debemos tomar la delantera y protegernos con mucha oración. Santa Gema es la más indicada para brindarte protección.Santa Gema bendita, en tu peregrinar por este mundo,
solo supiste hacer el bien a tus semejantes,
te dedicaste a la obra del Señor por entero y nunca conociste la maldad,
pero sí el sufrimiento porque desde muy niña
quedaste huérfana de madre y te entregaste
a la Santa Madre de Dios para que te protegiera.
Es por eso que conoces el dolor humano,
y además porque tu salud fue muy precaria,
hoy te pido que protejas de mi y de los míos.
Te imploro que me socorras en estos momentos difíciles de mi vida,
me siento realmente acosado por personas
que no me quieren bien y que percibo
de ellos la maldad en sus ojos.
Aleja de mí toda maldad y mala voluntad
que pueda alguien sentir hacia mi persona.
Hoy, humildemente te imploro Santa Gema
que por favor tiendas tu manto sobre mí
y no permitas que me alcance tampoco la envidia
de aquellas personas que me adversan,
que siempre me cobijes y me libres de mis enemigos
que no dejan de asecharme.

Te ruego Joya del Cielo que voltees tu rostro hacia mí
y que con tu dulce mirada apartes de mi camino
toda la envidia y la maldad que ves a mi alrededor.
Protégeme siempre así como La Santísima Virgen María
te protegió cuando tan pequeña, perdiste a tu madre terrenal,
pero no dudaste nunca en buscar la adopción
y el refugio en Nuestra Madre Celestial,
madre de Jesús y de toda la humanidad.
En esta humilde oración,
te suplico Santa Gema que alejes de mi
todas las malas influencias
y que me tomes como tu hija adoptiva
para saber que nadie osará hacerme daño jamás.
Me encuentro en este momento sola y desesperada,
y no hay otra cosa que tanto desee como tu protección divina,
por eso te pido humildemente: protégeme,
asísteme, y bendíceme hoy y siempre.
Amén.

