Oración a Santa Juana de Arco para obtener paz y libertad ante un secuestro
Esta oración debe ser usada solo cuando sea absolutamente necesario, ya sea que te encuentres en un secuestro, o bien atrapado en un sitio en específico sin poder salir, siendo perfecta para estas circunstancias o similares. Demás está decir que esta oración no solo sirve para cuando estamos capturados, sino también para cuando capturan a un ser querido, teniendo un efecto poderoso sobre los captores que lo retienen. Por esto imprime toda la Fe que tengas en esta oración que te dará libertad, para que dios y La Santa Juana acudan a tu rescate.Oh, señor todo poderoso,
Pido a ti y a la Santa guerrera Juana de arco.
La liberación de mi humilde cuerpo del cautiverio,
Traedme libertad y armonía en este momento de pena y dolor,
Porque mi alma se hizo para ser libre y no frenada por las cadenas.
Manda tus ángeles para que rompan las cadenas,
Que me aprisionan, Santa Juana venid a mi ayuda,
Usa tu espada divina para liberarme de mis opresores.
Y el manto de tu capa para volverme invisible ante sus ojos,
Y que no puedan verme ni tocarme,
Ni lastimarme, ni herirme, porque llevo tu inmunidad.
Santa intercede por mi ante los ángeles custodios,
De la sagrada y santa luz del señor para que sean mis guardas espaldas,
Y no me dejen solo en este camino tan escabroso y complicado.
Báñame con la Sangre del hijo del creador,
para que toda pena que me aflige en este momento se haga humo,
Y se desvanezca por el poder de la gloria del padre.

Gloriosa y amada Santa Juana se mi Patrona protectora,
Confidente, amiga y maestra para no caer en momentos como este,
Enséñame a reconocer y evitar el mal cuando este cerca de mí,
O atente contra los míos.
Siempre hacia el hijo del padre,
Que dio todo por esta humanidad,
Muriendo en la cruz y llevándose con él,
El dolor y pecados de muchos de nosotros,
Solo para perdonarnos ante el Santísimo Dios que todo lo ve desde el cielo.
Acude con amor y compasión a todas esas personas que te llaman por ayuda,
Y no desean ser desamparadas,
ayuda al que más necesite de ti como al que menos lo requiera.
Tu guerrera que se le fue permitido ser santa,
Por obra del divino señor de los cielos,
No nos abandones ni hoy ni nunca.
En el nombre de Cristo mi señor,
Del todo poderoso,
Y del santísimo espíritu.
Amén.

