Oración universal por un difunto
En el momento que nuestro cuerpo físico se apaga, los familiares del occiso deciden realizar una oración de esquela hacia los difuntos. Con el fin de recordar el día del sepelio de este individuo. Así mismo, puedes hacerle un rezo en conmemoración a su memoria.Oh, estimado Jehová, Tú que conoces
la tristeza que hay en los corazones
de las personas que hoy te estamos
orando, por la muerte de
mi ser querido.
No dejes de lado este rezo que
con mucho cariño te colocamos
en tus divinas manos.
Con el fin, de que llegue a tus hermosos oídos,
así puedas otorgarle el descanso eterno
a esta ánima en pena que se fue
hoy para gozar de la paz.
De este mismo modo, concede la tranquilidad
a nuestro ser, el cual acepta con dolor
y resignación su fallecimiento.
Debido a que, para nosotros aún le faltaban
cosas por vivir en este mundo; sin embargo,
entendemos que tu decisión la tomaste
porque consideraste que era la mejor.
Danos el consuelo de saber de que su alma
está descansando en tus brazos. De modo que,
nuestro cuerpo pueda encontrar la serenidad
en medio de estos días llenos de
oscuridad y soledad, por el vacío
que dejó cuando partió.
Escúchanos, Señor, te lo suplicamos, no nos abandones
en este desierto lleno de inseguridades. A su vez,
te pido que le concedas la felicidad de la gloria
eterna para el alma de mi ser querido.
El cual, Tú llamaste a que formara
parte de los Ángeles, alabando
con cánticos hermosos tu palabra.
Oh, Jesús, te confieso que Tú eres mi único
refugio, y en el cual confío, para que
me alivies este dolor que me oscurece
todos los días.
Pues mi ser se encuentra inquieto
al no saber cuál es el destino
de mi familiar.
Por lo que, te pido que lo acompañes en su camino
en dirección a su purificación, perdona todas
sus faltas o fallas cometidas sin querer hacia ti.
Puesto que, soy testigo que esta persona en vida
te adoraba y amaba siempre.
De ese mismo modo, te pido que sostengas el dolor
con el que hoy acudo a ti en tus hermosos brazos.
Con el propósito, de que lo tomes con ternura
y piedad y lo transformes en paz con armonía.
Confiado en que el alma de esta persona fallecida
reposa en los valles de luz en tu reino,
descansando de las ataduras que
este mundo tiene.
No obstante, tengo muy claro que eres el dueño
de la vida, pues todos los días concedes la gracia
de traer a nuevos seres a este mundo.
Y así mismo de llevarte a los que consideras que
su tiempo ha acabado. Por eso, arrodillado
a tus píes, clamo para que te apiades
de mi amada persona
en el purgatorio.
De este modo, acelerar su proceso de purificación.
De esta forma, se convierte en un ser de luz,
el cual espera el día del juicio final para
reencontrarse con sus seres amados con la
ilusión de la resurrección y vida eterna.
Mientras tanto, yo, mi Jesús, te ofrezco mi alma y cuerpo,
con el fin, de que los tomes entre tus brazos y purifiques
estos dos elementos, así, cuando llegue mi hora,
ya tenga preparado, limpio y listo mi espíritu
para entrar el reino de los cielos.
Por último, Señor, nada más quiero que le envíes esta oración
hacia mi amada persona, a fin, de que no se angustie
y se vaya tranquila, sabiendo que yo voy
a estar esperando de forma calmada
mi turno de partida.
Amén.

