La historia de Marta de Betania
Al leer la historia de Santa Marta de Betania puedes aprender que era virgen y nació en algún momento del siglo I. Su hermano, Lázaro, también era un santo. Con su hermana María y su hermano, Lázaro, Marta tenía a menudo a Jesús como huésped en su casa de Betania, a dos millas de Jerusalén. Marta declaró su fe ante Jesús como Mesías e hijo de Dios y se puede leer el libro de Juan. Cuando Marta se quejó a Jesús de que María se sentó y le escuchó mientras se le dejaba hacer todo el trabajo, Jesús dijo que María no debía ser amonestada por su comportamiento contemplativo. La volvemos a ver cuándo, en la tumba de su hermano Lázaro, pronuncia esas profundas palabras de fe que han entrado en nuestra liturgia fúnebre: "He llegado a creer que eres el Mesías, el Hijo de Dios, el que va a venir al mundo". Según la leyenda medieval, Marta, María y Lázaro fueron a Francia después de la muerte de Jesús.
Marta evangelizó Provenza donde se le atribuye el asesinato de "La Tarasque", el dragón come-hombres (mitad animal, mitad pez) con cuernos y cola de serpiente, otros dicen que lo doméstico.
Este enfrentamiento lo realizó con una cruz y agua bendita fue en el valle del Ródano. En el apartado siguiente te dejaré todo acerca de la leyenda de Santa Marta en Tarascón. De tal manera que puedas leerla y aprender esta leyenda, ya que no es muy conocida entre las personas.
Luego de conocer toda la historia de Santa Marta, no podemos encontrar más información acerca de ella o de sus hermanos. Ya que luego de conocer la leyenda, no existe algún libro o apartado en donde vuelva a aparecer. Hasta el día de hoy es venerada por los católicos romanos en Provenza. Su fiesta se realiza todos los 29 de julio de cada año.
Debido a que cuidaba a los hambrientos, los seguidores de Jesús tradicionalmente la conocen como la patrona de las amas de casa, camareros, camareras y cocineros. ¡Sigamos su ejemplo en el cuidado de los desamparados, los pobres y los necesitados entre nosotros! Recemos también por las necesidades de los más necesitados y por nuestras necesidades personales, materiales y espirituales.





