Historia de la Virgen de Fátima
La virgen de Fátima es un tipo de adoración hacia la virgen María. Hace referencia básicamente a la misma persona. En el catolicismo, la virgen maría fue la madre del Niño Jesús, concebido como obra y gracia del espíritu santo. También en el cristianismo, el concepto es similar. Siguiendo este concepto, la virgen del Fátima hizo su primera aparición alrededor del año 1917. Apareció por primera vez delante de tres jóvenes pastores en Fátima, Portugal. Dichas personas la describieron como una joven mujer bella, cuya presencia daba la sensación de ser celestial. La historia narra que, los jóvenes pastores estaban haciendo arduas labores, cuando de repente vieron un magnífico y único resplandor en el cielo. Y del cielo surgió una mujer celestial que se acercaba hacia ellos. No podían dar mérito a lo que sus ojos veían. La mujer celestial se acercó hacia ellos y uno de los pastores preguntó qué deseaba o a qué se debía su presencia. La mujer sólo se limitó a pedir que regresaran a ese mismo lugar dado un mes, y que rezaran el rosario. Que todos rezaran el rosario para conseguir la paz mundial.
Los jóvenes pastores regaron la noticia con todas las personas del pueblo, y todos en sus hogares empezaron a rezar el rosario. Se fue inculcando la fe en cada hogar de Portugal. Posteriormente a eso, el mes siguiente fue un mes lleno de sorpresas.
Para la misma fecha y para el mismo día de lo ocurrido el mes anterior, llovía a mares en el pequeño pueblo. Sin embargo, momentáneamente la lluvia cesó y una sal resplandeciente se colocó en el cielo. Muchas personas se presentaron a ese lugar, tal como la virgen lo había pedido, y todas rezaban.
Entre esa multitud de personas, muchas tenían enfermedades. Sin embargo, luego de ese día se olvidaron de ellas y sanaron por completo. Fue un milagro, sin duda de la virgen del Fátima.
También otro hecho extraño, es que la ropa de las personas que se encontraban en ese lugar, estaban completamente mojada debido a la fuerte tormenta que había tenido lugar, sin embargo, de un momento a otro, las prendas se secaron





