La gran historia de la Virgen de San Juan de los Lagos
Su historia comienza más o menos en el año 1520 con el Fray Miguel de Bolonia. Quien en esa época era el encargado de la actividad pastoral de la región. Él educaba y cristianizada a los indios de la zona. En ese entonces, donó la imagen de la inmaculada concepción al poblado de San Juan, a una pequeña capilla. Con el paso de los años, la imagen fue descuidada y olvidada, deteriorándose poco a poco. No fue sino hasta el año de 1623 cuando la virgen realizó su primer milagro, ganando gran admiración. En ese año, una familia pequeña de cirqueros españoles, conformados por una pareja con sus dos hijas, pasó por el pueblo de San Juan en su camino hacia Guadalajara. Esta familia tenía como acto principal el uso del trapecio encima de una cama con dagas. Un día presentando su acto en el pueblo, ocurrió un fatídico accidente cuando una de sus hijas perdió el equilibrio y cayó encima de la cama con dagas, lo que le causó la muerte inmediata.
El dolor y la pena de los padres fue inmenso al perder a su hija a tan temprana edad. Todos los indios del pueblo acompañaron a la familia en el entierro. Este se realizó en la capilla.
Una de las Indias, cuyo nombre era Ana Lucia, llevó ante los padres de la niña la imagen de Cihuapilli, que significa gran señora en la lengua nativa. Esta era la misma imagen antes olvidada de la virgen.
Ana Lucia posó la imagen de la virgen sobre el cuerpo de la niña difunta y le dijo a los padres que ella traería a su hija de vuelta. Creyentes y llenos de fe, pasó poco tiempo hasta que vieron cómo el cuerpo de su hija volvía a moverse. Sana y salva, volvió a levantarse.
El padre de la familia asombrado y agradecido, le pidió a los indios que le permitieran llevarse la imagen a Guadalajara para poder restaurarla como agradecimiento. La familia emprendió su viaje y como prometió el señor, la llevó ante expertos para que trabajaran en su reparación.
En la madrugada del día siguiente, la imagen estaba ante la familia como nueva y los responsables habían desaparecido. Esto se adjudicó como una restauración por intervención divina.





